El médico e investigador brasileño Henrique da Rocha Lima nació el 24 de noviembre de 1879 en la ciudad de Río de Janeiro.
Hijo del renombrado clínico Carlos Henrique da Rocha Lima y de Hermizilia Cassia da Rocha Lima, obtuvo el título de Doctor en Medicina en 1901 por la Escuela Nacional de Medicina y viajó a Alemania para especializarse en Medicina Clínica.
Durante sus estudios en la Facultad de Medicina, conoció a Oswaldo Cruz, que poco después de llegar del Instituto Pasteur, de París, invitó a Rocha Llima a trabajar en el Instituto de Sueroterapia de Manguinhos.
Mientras Oswaldo Cruz asumía la responsabilidad de la conducción de la campaña sanitaria en Río de Janeiro, Rocha Lima se encargaba de crear y estructurar cursos para estudiantes de medicina, que acudían en gran número al Instituto para trabajar en sus proyectos de doctorado sobre el papel desempeñado por microbios y animales en la etiología y transmisión de enfermedades.
En 1906, Rocha Lima regresó a Alemania para completar su especialización en anatomía patológica en el Instituto de Patología, anexo al Hospital de Munich.
Fue uno de los responsables del éxito científico de Brasil en el XIV Congreso Internacional de Higiene y Demografía y en la Exposición de Higiene, celebrados en Berlín en 1907.
Brasil ganó la medalla de oro y el Instituto Manguinhos se hizo mundialmente conocido.
La participación en la Expo de Berlín estrechó los lazos entre científicos brasileños y alemanes.
Esta proximidad se manifestó en la publicación del primer número de la revista Memorias del Instituto Oswaldo Cruz, en 1909, en portugués y alemán.
Ese mismo año, Rocha Lima regresó a Alemania para ocupar el puesto de asistente jefe en el Instituto de Patología de la Universidad de Jena.
Ocho meses más tarde, fue invitado por Prowazek a trasladarse al Instituto de Enfermedades Marítimas y Tropicales de Hamburgo (Tropeninstitut).
El Instituto se había creado para prevenir la introducción de enfermedades en Alemania.
Rocha Lima trabajó en el Tropeninstitut hasta 1927.
Este período constituyó la fase más prolífica de su producción científica.
Prosiguió sus estudios sobre la fiebre amarilla, completando la caracterización de las características histopatológicas de la enfermedad, e hizo nuevas investigaciones sobre la enfermedad de Chagas.
También realizó estudios sobre la enfermedad de Carrión y pudo demostrar el origen intracelular del patógeno y caracterizar estructuras típicas que hoy llevan su nombre.
Investigó el agente causal de la histoplasmosis, demostrando que se trataba de un patógeno de naturaleza fúngica.
En 1914 fue trasladado para estudiar la epidemia de tifus que había estallado en Constantinopla junto con Prowazek. Sorprendidos por el estallido de la Primera Guerra Mundial, ambos fueron designados para combatir el tifus en un campo de prisioneros ruso en Cottbus, a unos cien kilómetros de Berlín.
Los dos investigadores pronto se contaminaron y Prowazek murió en febrero de 1915.
Tras recuperarse de la enfermedad, Rocha Lima prosiguió sus investigaciones sobre el tifus.
En 1916, en Hamburgo, anunció que había descubierto la causa del tifus: un nuevo grupo de bacterias, que denominó "Rickettsia Prowazek" en honor de dos investigadores que habían sido víctimas de la enfermedad (el investigador estadounidense Ricketts y su colega Prowazek).
Una gran injusticia, y quizá la mayor frustración de la vida de Rocha Lima, fue el no reconocimiento del papel patógeno de la Rickettsia Prowazek por parte de la Fundación Nobel sueca.
En 1928, el investigador norteamericano Nicolle recibió el Premio Nobel por demostrar el papel de los piojos en la transmisión del tifus, sin mencionar siquiera los trabajos de Prowazek y Rocha Lima.
Todavía durante la guerra, Rocha Lima estudió la epidemia de fiebre de los cinco días o fiebre de las trincheras en Polonia.
La semejanza del agente etiológico de esta enfermedad con el agente causante del tifus hizo posible la descripción de una serie de gérmenes similares, justificando la creación de una nueva categoría de microorganismos, las rickettsias.
Estas contribuciones le reportaron prestigio y reconocimiento en el panorama académico alemán e internacional.
Rocha Lima formó parte del cuerpo de colaboradores de la Revista Médica de Hamburgo y entró a formar parte del consejo editorial de la revista en 1923. Se encargó de facilitar la participación de investigadores brasileños, así como la publicación de artículos en portugués y reseñas de revistas médicas locales.
Regresó a Brasil en 1928 y decidió quedarse permanentemente en el país tras ser invitado a incorporarse al Instituto Biológico de São Paulo.
En 1933, Rocha Lima asumió la dirección general de la institución y se dedicó a la consolidación del Instituto Biológico en el escenario científico brasileño e internacional, siguiendo la estrategia de Oswaldo Cruz en Manguinhos, es decir, la aplicación del conocimiento científico a las demandas sociales.
Además de participar en las iniciativas que dieron lugar a la creación de la Universidad de São Paulo (USP), en 1934, Rocha Lima influyó en el nombramiento de profesores alemanes para componer el cuerpo docente de la universidad.
En 1937, Rocha Lima viajó a Alemania, donde fue calurosamente recibido por las autoridades nazis.
En enero de 1938, Adolf Hitler le concedió la Orden del Águila Alemana. Esta Orden era un galardón que se concedía a extranjeros destacados, a los que se consideraba que habían contribuido a la "grandeza alemana". Este hecho creó suposiciones sobre sus creencias políticas, en una época en la que el mundo estaba muy dividido y al borde de la Segunda Guerra Mundial.
En 1949, cuando cumplió 70 años, dejó la dirección del Instituto Biológico y asumió el cargo de director científico del Instituto Pinheiros, una institución privada dedicada a la fabricación de productos biológicos.
En 1950, Rocha Lima negoció la participación de la delegación alemana en el Congreso Internacional de Microbiología, el primer congreso en el que pudieron participar los alemanes tras el final de la guerra.
En 1952 recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Hamburgo y en 1954 contribuyó a la creación del Tropeninstitut Ernst Nauck en Brasil.
Rocha Lima murió el 12 de abril de 1956 en São Paulo.
En su mesilla de noche descansaba el libro "El viejo y el mar", de Ernest Hemingway.
El Centro Académico de la importante y tradicional Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (USP) en Ribeirão Preto lleva el nombre de Rocha Lima.
* Bernardes Filho F, Avelleira JCR. Henrique da Rocha Lima. An Bras Dermatol. 2015; 90(3):363-6.

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