Destacado médico, histólogo y hematólogo estadounidense cuya carrera se desarrolló en la mundialmente famosa Clínica Mayo.
Pasó a la historia de la medicina universal por un descubrimiento revolucionario que cambió para siempre el entendimiento del lupus eritematoso sistémico (LES) y dio inicio a la era moderna de la reumatología y las enfermedades autoinmunes.
Nació el 23 de noviembre de 1903 en la ciudad de Rochester, Minnesota.
Su infancia y juventud transcurrieron en el corazón del Medio Oeste estadounidense, una región con una profunda cultura agrícola e industrial que moldearía su sensibilidad por los recursos naturales.
Completó sus estudios básicos en escuelas locales donde destacó rápidamente por su interés en las ciencias biológicas, la botánica y el estudio de los ecosistemas fluviales.
Para consolidar su vocación en la medicina, Hargraves completó una rigurosa formación académica en importantes instituciones de los Estados Unidos.
Cursó sus estudios universitarios iniciales en la Universidad Estatal de Ohio (Ohio State University). Allí se graduó a finales de la década de 1920, orientando su enfoque hacia las ciencias biológicas avanzadas y la histología.
Obtuvo su título oficial de Médico en la Escuela de Medicina de la misma Universidad Estatal de Ohio.
Durante sus años en la facultad, se sintió profundamente atraído por la hematología y los sutiles cambios morfológicos que experimentan las células sanguíneas bajo condiciones de enfermedad.
Tras culminar su entrenamiento básico y sus residencias, Hargraves regresó a su ciudad natal para formar parte de la institución que definiría su legado.
En la década de 1930, se incorporó al prestigioso equipo de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.
Se integró formalmente al Departamento de Medicina Interna y lideró el Laboratorio de Hematología Clínica.
En una época en la que la realización de biopsias de médula ósea comenzaba a ganar fuerza como procedimiento estándar, Hargraves enfocó los recursos del laboratorio en estudiar a fondo la citología y los trastornos de la hematopoyesis (formación de células sanguíneas).
Entre 1943 y 1947, junto a colaboradores clave como la técnica de laboratorio Helen Richmond y el investigador académico Dr. Robert Morton, Hargraves dedicó miles de horas de observación microscópica a analizar muestras de pacientes con patologías complejas. Esta constancia académica y metodológica fue lo que finalmente le permitió identificar en 1948 el fenómeno de nucleofagocitosis que dio origen a la célula LE, catapultando su trayectoria a la primera línea de la reumatología mundial.
Una célula LE (célula de Lupus Eritematoso), también conocida como célula de Hargraves, es un neutrófilo o macrófago que ha fagocitado el material nuclear desnaturalizado de otra célula. El material desnaturalizado es un cuerpo de hematoxilina absorbido (también llamado cuerpo LE).
Son una característica del lupus eritematoso, pero también se encuentran en trastornos similares del tejido conectivo o en algunas enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide grave.
Las células LE se pueden observar en el lupus inducido por fármacos, por ejemplo, después del tratamiento con metildopa.
Es posible que Hargraves haya ganado prioridad al suprimir un borrador de publicación de John R. Haserick, quien atribuye a la Dra. Dorothy Sundberg, hematóloga jefe de los hospitales de la Universidad de Minnesota, la primera identificación de la célula LE.
La enorme importancia de sus observaciones no estaba clara para ellos en ese momento y, de hecho, también desconcertó a muchos colegas.
En su breve informe, Hargraves y sus colegas describieron por primera vez la llamada célula ácida: estaban ansiosos por evitar la confusión con la célula LE morfológicamente similar.
Este fenómeno se había observado originalmente en la mayoría de las preparaciones de médula ósea que habían examinado, pero en mayor número en ciertos pacientes, como aquellos con linfoblastoma y carcinoma metastásico. Se observó un aparente núcleo secundario (y un tercero en algunos casos) en histiocitos, y ocasionalmente en eosinófilos y polimorfos.
Clásicamente, la célula LE se analiza microscópicamente, pero también es posible investigar este fenómeno mediante citometría de flujo.
La célula LE no deben confundirse con la célula Tart que han absorbido material nuclear, pero con una cromatina visible en lugar de una apariencia homogénea.
Además de ser un hematólogo de renombre internacional, el Dr. Hargraves fue un apasionado de la naturaleza, micólogo (experto en hongos) y un pionero del ecologismo en los Estados Unidos.
Se opuso firmemente al uso desmedido de pesticidas sintéticos tras observar en su práctica médica una alarmante correlación entre la exposición a estos químicos y el desarrollo de leucemias y otras enfermedades de la sangre en granjeros locales.
La historia de la medicina cuenta que el descubrimiento de la célula LE se vio favorecido por la casualidad de la infraestructura hospitalaria.
Para procesar las muestras, Hargraves y sus técnicos extraían la médula o sangre de los pacientes, le añadían un anticoagulante y caminaban un par de calles llevando el tubo en el bolsillo de la camisa hacia el laboratorio central de la Clínica Mayo. Ese lapso de tiempo exacto y el movimiento al caminar daban el margen idóneo para que ocurriera la coagulación parcial in vitro y la posterior fagocitosis que hacía visibles a las células bajo el microscopio. Sin ese retraso del trayecto, el fenómeno no se habría detectado tan fácilmente.
Su activismo ambiental lo llevó a colaborar estrechamente con la célebre bióloga Rachel Carson, proporcionándole datos clínicos clave que ella utilizó para escribir su histórico libro de 1962, Silent Spring (Primavera Silenciosa), la obra que impulsó el movimiento ecologista moderno en todo el mundo. Su compromiso con el entorno fue tal que formó parte de la Comisión contra la Contaminación del Agua de Wisconsin durante 14 años.
En 1968, tras más de tres décadas de servicio ininterrumpido en la Clínica Mayo, el Dr. Hargraves se jubiló de la práctica médica activa.
Fue miembro fundador y presidente de la sección de Minnesota de The Nature Conservancy, ayudando a adquirir y proteger miles de hectáreas de ecosistemas nativos vulnerables en su estado natal.
El Dr. Malcolm McCallum Hargraves falleció el 17 de agosto de 1982, a los 78 años de edad, en su hogar de Rochester, Minnesota —la misma ciudad que lo vio nacer y desarrollar su histórica carrera médica—. Su muerte fue ampliamente lamentada tanto por la comunidad médica internacional, que perdía al hombre que transformó el diagnóstico del lupus, como por los movimientos conservacionistas norteamericanos, que vieron en él a un científico valiente que supo conectar la salud celular con la salud del planeta.
* Hargraves, M. M., Richmond, H., & Morton, R. (1948). Presentation of two bone marrow elements: the "tart" cell and the "L.E." cell. Proceedings of the Staff Meetings of the Mayo Clinic, 23(2), 25–28. (Histórico artículo original fundacional del descubrimiento de la célula LE).
* Haserick, J. R. (1950). Blood factor in acute disseminated lupus erythematosus: An evolution of the L.E. cell phenomenon. Archives of Dermatology and Syphilology, 61(6), 889-891. (Artículo de controversia histórica citado en el texto).
* Mayo Clinic College of Medicine and Science - Historical Faculty Archives and Clinical Chairs: Department of Internal Medicine / Division of Hematology (The Legacy of Dr. Malcolm M. Hargraves).
* The Nature Conservancy (TNC) - Minnesota Chapter - Our History and Conservation Pioneers: The Founding Presidencies and Land Acquisitions (1958–1970).