Célebre clérigo, físico, inventor y fisiólogo inglés, nacido el 17 de septiembre de 1677 en Bekesbourne, Kent.
Es considerado uno de los grandes genios de la Ilustración y una de las figuras más revolucionarias en la historia de la ciencia, siendo el pionero absoluto en medir la presión arterial por primera vez en la historia.
A pesar de no carecer de una formación médica o científica formal, su condición de clérigo le otorgó el tiempo y la disciplina para aplicar métodos matemáticos rigurosos a la biología bajo la influencia de la obra de Isaac Newton.
Ingresó en el Corpus Christi College de la Universidad de Cambridge en 1696, donde estudió teología. Allí desarrolló un profundo interés por la física y la anatomía junto a su amigo el médico William Stukeley.
Pasó la mayor parte de su vida adulta como párroco perpetuo de la villa de Teddington, alternando sus deberes religiosos con ingeniosos experimentos de laboratorio.
Hales creía que la mejor forma de entender la creación divina era midiendo y pesando todo con exactitud (método estático).
Sus contribuciones se dividen en tres áreas fundamentales:
Primera medición de la presión arterial (1733): En su célebre experimento, conectó un tubo largo de vidrio vertical a la arteria de una yegua viva. Observó cómo la sangre subía más de dos metros y oscilaba con cada latido. Con esto acuñó conceptualmente la presión arterial.
Estimó por primera vez el volumen de sangre que bombea el corazón utilizando moldes de cera en los ventrículos. Describió la elasticidad de las arterias (efecto Windkessel) y cómo la fricción en los vasos pequeños genera resistencia periférica.
Fisiología Vegetal: En su obra maestra Vegetable Staticks (1727), demostró científicamente que las plantas absorben agua por las raíces y la transpiran a través de las hojas. Fue el primero en proponer que el aire aporta materiales esenciales para la masa de las plantas, anticipándose casi un siglo al descubrimiento de la fotosíntesis.
El Ventilador de Hales: Inventó un sistema mecánico de fuelles gigantes para renovar el aire en espacios cerrados. Este aparato se instaló en barcos de la Marina Real, hospitales y prisiones, reduciendo drásticamente la mortalidad por tifus y enfermedades respiratorias al eliminar el "aire viciado".
Creó la cubeta neumática, un aparato de laboratorio diseñado para recolectar y aislar gases sobre el agua, herramienta que luego usarían científicos como Joseph Priestley para descubrir el oxígeno.
Debido a sus masivos descubrimientos, la Universidad de Oxford le otorgó un Doctorado en Teología en 1733, y la prestigiosa Royal Society lo condecoró con la Medalla Copley en 1739.
Fue asesor botánico para la creación de los icónicos Jardines de Kew en Londres.
Hales murió el 4 de enero de 1761 en Teddington, Londres. Fue enterrado bajo la torre de la iglesia en la que había trabajado durante años.
Su impacto fue tan grande que la princesa Augusta mandó a erigir un monumento en su honor en la célebre Abadía de Westminster.
El inicio de la prestigiosa conferencia de aceptación del Premio Nobel pronunciada por el médico alemán Werner Forssmann el 11 de diciembre de 1956, titulado originalmente El rol del cateterismo cardíaco y la angiografía en el desarrollo de la medicina moderna, comenzó con un profundo gesto de honestidad histórica.
Forssmann, quien ganó el galardón tras haber realizado en 1929 el revolucionario y arriesgado experimento de introducirse un catéter a sí mismo hasta su propio corazón, quiso dejar claro ante la Fundación Nobel que el verdadero pionero conceptual no había sido él, sino el clérigo británico.
"El crédito por llevar a cabo el primer cateterismo del corazón de un animal viviente por propósito experimental se debe a una persona inglesa, el Reverendo Stephen Hales. Este hombre de fe interesado por la ciencia llevó a cabo en Tordington (sic) en 1710, 53 años después de la muerte de William Harvey (1578-1657), la primera definición precisa de la capacidad de un corazón. Sangró a una oveja hasta su muerte y llenó un barril de pólvora desde los todavía latientes vasos del cuello. Tras esto rellenó con cera las cámaras huecas y midió el volumen resultante del latido y la capacidad por minuto, que calculó con esta. Además, Stephen Hales fue el primero, en 1727 en determinar la presión sanguínea arterial cuando midió el crecimiento de una columna de sangre en un tubo de cristal metido en una arteria".
Según el texto original en inglés o las transcripciones oficiales de la página oficial de los Premios Nobel, Forssmann pronunció "Tordington" en lugar de Teddington (la villa inglesa real donde vivía y experimentaba Stephen Hales). Este desliz de pronunciación o tipográfico quedó registrado para la posteridad en las actas de Estocolmo, pero no restó ningún valor a su extraordinario reconocimiento histórico. Es un ejemplo fascinante de cómo la medicina del siglo XX rindió tributo a los rústicos, pero metodológicamente brillantes, experimentos del siglo XVIII.
* Hales, S. (1727). Vegetable Staticks: Or, An Account of some Statical Experiments on the Sap in Vegetables. London: W. and J. Innys. (Obra cumbre fundacional de la fisiología vegetal).
* Hales, S. (1733). Statical Essays: Containing Haemastaticks; or, An Account of some Statical Experiments on the Blood and Blood-Vessels of Animals. London: W. Innys and R. Manby. (Tratado capital donde se registró el primer cateterismo y medición de presión de la historia).
* The Nobel Prize Foundation - Nobel Lecture (1956): The Role of Heart Catheterization and Angiography in the Development of Modern Medicine by Werner Forssmann. (Discurso oficial citado en la entrada).
* Beneke, K. (2001). Stephen Hales (1677–1761): Mitbegründer der messenden Experimentalphysiologie. Kiel: Institut für Anorganische Chemie der Christian-Albrechts-Universität.