Extraordinario médico, cirujano, anatomista y traductor italiano cuyo apellido sigue vivo en la anatomía moderna gracias al descubrimiento del canal vidiano en la base del cráneo.
El anatomista y cirujano florentino del siglo XVI, Guido Guidi, suele ser conocido por su nombre latinizado Vidus Vidius.
Su padre, Giuliano di Guido dei Guidi, era un respetado médico florentino. Su madre, Costanza, era hija del célebre pintor renacentista Domenico Ghirlandaio (el maestro de Miguel Ángel).
Esta herencia le permitió combinar la precisión científica con una alta sensibilidad estética.
Aunque se tienen pocos registros de sus años de estudiante universitario, comenzó ejerciendo la medicina con gran éxito en Roma y Florencia.
Su enorme reputación como cirujano cruzó las fronteras.
En 1542, el rey Francisco I de Francia lo invitó formalmente a París. Lo nombró su primer médico personal y le otorgó el honor de ser el primer profesor de medicina del recién fundado Collège de France.
Durante sus seis años en la capital francesa, vivió en la misma residencia que el famoso escultor y orfebre italiano Benvenuto Cellini, quien lo elogió repetidamente en su célebre autobiografía, describiéndolo como un amigo noble y un científico brillante.
Cellini sufría de varias enfermedades: malaria, común en Roma en ese momento; quizás fiebre tifoidea; algún tipo de erupción cutánea; posiblemente también sífilis; y fue asistido en varias ocasiones por Vidius y por Berengario da Carpi.
En 1544 publicó en París su obra cumbre: Chirurgia e graeco in latinum conversa. Se trató de una espectacular traducción al latín de antiguos manuscritos griegos de Hipócrates, Galeno y Oribasio.
Este vasto trabajo quedó inconcluso a su muerte y su sobrino lo completó entre 1596 y 1611.
Lo revolucionario del libro fue que Guidi incluyó más de treinta grabados artísticos de gran formato que ilustraban perfectamente los métodos hipocráticos para reducir fracturas, tratar dislocaciones y colocar vendajes. Al unir el arte gráfico con la medicina, creó uno de los primeros manuales quirúrgicos verdaderamente didácticos de la historia.
Tras la muerte del rey francés, regresó a su tierra natal en 1548. El duque Cosme I de Médici lo contrató como catedrático de Filosofía y Medicina en la Universidad de Pisa, donde enseñó y ejerció hasta el día de su muerte el 26 de mayo de 1569.
El Dr. Guido Guidi consolidó su estatus social y religioso a través de estos dos importantes hitos:
Tomó las órdenes sagradas: Se ordenó como sacerdote católico y llegó a ocupar el prestigioso cargo eclesiástico de Preboste de Pescia (Proposto di Pescia), una alta dignidad dentro de la Iglesia local en la región de Toscana.
Fue ennoblecido: En reconocimiento a sus extraordinarios servicios médicos, su vasta erudición humanista y su lealtad a la corte, el gran duque Cosme I de Médici lo elevó formalmente al rango de la nobleza en el año 1557.
Este camino era común para los grandes intelectuales de la época, ya que combinar el estatus noble con un cargo eclesiástico de alto rango le aseguraba tanto una alta protección política como una sólida estabilidad económica para financiar sus extensas investigaciones anatómicas y la publicación de sus libros.
Tanto el tratado de Hipócrates sobre fracturas y dislocaciones como el trabajo de Soranus sobre vendajes están ilustrados con xilografías, muchas de ellas a toda página, que ilustran los tratamientos discutidos en el texto.
Ilustrado por el famoso pintor manierista Francesco Primaticcio de Bologna, incluía muchos de los instrumentos utilizados por estos médicos antiguos y tiene descripciones de articulaciones, un método para realizar una traqueotomía y una referencia temprana a la varicela. Su amistad con Benvenuto Cellini pudo haber influido en la excelencia artística de la obra.
Tanto los textos como las ilustraciones se derivan de un manuscrito griego ilustrado del siglo X compilado por el médico bizantino Nicetas. Traído a Italia por Janus Lascaris en 1495, este códice fue utilizado por Guido Guidi para la preparación de esta traducción latina.
Las xilografías, probablemente de Francois Jollat, se basaron en dibujos de Primaticcio y Jean Santorinois que fueron copiados a su vez del códice del siglo X. Estos dibujos sobreviven, junto con la referencia de Guidi a los artistas, en el manuscrito dedicatorio de la traducción presentado a Francisco I.
El origen de los diseños se remonta al siglo I a.C.; indudablemente, se transmitieron directamente desde la Antigüedad a Bizancio y, por lo tanto, se puede considerar que encarnan la genuina tradición hipocrática de la práctica quirúrgica (H. Schne, Apollonius von Kitium, Leipzig 1896).
Sigue siendo a los ojos de los críticos modernos el pionero cuyo hermoso libro mezcló la estética con la búsqueda del conocimiento, ocupando un lugar igual en la historia del arte, la literatura y la ciencia.
* Vidius, V. (1544). Chirurgia e graeco in latinum conversa, Vido Vidio Florentino interprete, cum nonnullis eiusdem Vidii comentariis. Lutetiae Parisiorum: Excudebat Petrus Galterus. (Obra cumbre fundacional citada en la entrada).
* Vidius, V. (1596–1611). Ars medicinalis (Tomos I-IV, edición póstuma completada por su sobrino). Venetiis: Apud Iuntas.
* Collège de France - Les chaires historiques: Médecine (Chaire de Guido Guidi, nommé par François Ier en 1542).
* Schöne, H. (1896). Apollonius von Kitium: Illustrierter Kommentar zu der Hypokratischen Schrift über Gelenke. Leipzig: J.A. Barth. (Estudio histórico sobre la tradición gráfica del códice de Nicetas).