Célebre e influyente histólogo y patólogo británico de mediados del siglo XX.
Es ampliamente reconocido en la historia de la medicina endocrina y del desarrollo embrionario por sus investigaciones definitivas sobre la anatomía, histología y embriología de las glándulas paratiroides y el timo. Sus minuciosas disecciones en cadáveres y fetos humanos sentaron las bases modernas para comprender las variaciones anatómicas y la presencia de tejido ectópico en el cuello.
A finales de la década de 1930, trabajando como becario de investigación en el prestigioso Bernhard Baron Institute of Pathology del Hospital de Londres, el Dr. Gilmour publicó una serie de monografías científicas sobre las paratiroides que transformaron la literatura patológica.
En este prestigioso centro de investigación patológica, Gilmour trabajó bajo la mentoría y dirección de una de las máximas figuras de la medicina británica de la época, el profesor Hubert M. Turnbull.
Durante finales de la década de 1930 y principios de la de 1940, Gilmour ocupó en el instituto la selecta posición de Grocers' Research Scholar (un fondo de becas de investigación altamente competitivo). Esta plataforma le dio acceso a una inmensa base de muestras histológicas, autopsias y fetos humanos que le permitió desarrollar sus publicaciones cumbres.
Las investigaciones de Gilmour publicadas desde el instituto se dividen en tres grandes vertientes que marcaron hitos en la literatura médica:
En su obra maestra del año 1937 Embryology of the parathyroid glands, the thymus and certain associated rudiments, describió detalladamente cómo se desarrollan estas glándulas a partir de las bolsas faríngeas III y IV.
Logró explicar con precisión matemática el porqué algunas personas poseen glándulas paratiroides perdidas o incrustadas dentro del propio tejido del timo o de la tiroides (tejido ectópico intratiroideo).
Antes de las investigaciones de Gilmour, la literatura médica asumía de forma general que el timo (el órgano del sistema inmunológico) se desarrollaba exclusivamente a partir de la tercera bolsa faríngea (timo III), la cual migra hacia el tórax durante el desarrollo del feto.
Sin embargo, mediante meticulosas microdisecciones seriadas en embriones humanos, Gilmour demostró científicamente que la cuarta bolsa faríngea también tiene la capacidad intrínseca de formar tejido tímico.
A este vestigio celular secundario, pequeño y rudimentario, lo denominó formalmente timo IV.
En el mecanismo de migración anómala, el timo III se desprende y viaja una larga distancia hacia el mediastino anterior (detrás del esternón), arrastrando consigo a las glándulas paratiroides inferiores.
En contraste, el timo IV se desarrolla en estrecha proximidad con la glándula tiroides y las paratiroides superiores (que también nacen de la cuarta bolsa).
Gilmour detalló que el timo IV es de carácter rudimentario y la mayoría de las veces involuciona (desaparece) antes del nacimiento. En un porcentaje significativo de la población, este tejido no desaparece y se queda "atrapado" permanentemente en el cuello.
El descubrimiento del timo IV resolvió un gran dolor de cabeza para los cirujanos de la época. Gilmour demostró que la persistencia de este rudimento es la causa directa de que se encuentre tejido tímico ectópico nodular o quistes tímicos incrustados dentro de la glándula tiroides o profundamente ocultos en los tejidos que rodean al nervio laríngeo recurrente.
Las conclusiones de Gilmour en 1937 siguen vigentes en las mesas de operaciones actuales.
Cuando un paciente requiere que le extirpen una glándula paratiroides enferma y el cirujano no la encuentra en su lugar habitual, el mapa de Gilmour dicta buscar en las zonas de persistencia del timo IV.
Este mapa evita que patólogos y oncólogos confundan un nódulo benigno derivado del timo IV en el cuello de un niño o adulto con un tumor maligno de tiroides (carcinoma).
En 1938 publicó The gross anatomy of the parathyroid glands, donde catalogó el peso, el tamaño y la variabilidad en el número exacto de estas glándulas en el cuerpo humano confirmando que, aunque la norma son cuatro, existen variaciones numéricas considerables.
Con The normal histology of the parathyroid glands (1939), ofreció descripciones microscópicas celulares pioneras como los cambios en las células principales y las variaciones del tejido adiposo/estroma graso según la edad del paciente.
Durante la década de 1940, la curiosidad científica del Dr. Gilmour se expandió a otras afecciones sistémicas de difícil diagnóstico.
Llevó a cabo estudios histológicos cruciales que demostraron de manera científica que la arteritis de células gigantes, también conocida como arteritis de la temporal, no se limitaba exclusivamente a las arterias de la cabeza, sino que afectaba de manera generalizada a otros vasos sanguíneos del cuerpo humano.
En 1946, documentó casos históricos de la entonces denominada "hipertensión pulmonar primaria", aportando valioso material de autopsia para correlacionar los síntomas clínicos con el daño estructural en los vasos de los pulmones.
Debido al inmenso rigor científico de sus publicaciones, en el año 1946 la Universidad de Londres lo nombró oficialmente para ocupar la prestigiosa Cátedra Universitaria en Anatomía Patológica en el London Hospital Medical College.
Esto consolidó su estatus como una de las mentes más brillantes de la patología británica de la posguerra.
* Gilmour, J. R. (1937). Embryology of the parathyroid glands, the thymus and certain associated rudiments. The Journal of Pathology and Bacteriology, 45(3), 507-522. (Artículo fundacional sobre el descubrimiento del timo IV).
* Gilmour, J. R. (1938). The gross anatomy of the parathyroid glands. The Journal of Pathology and Bacteriology, 46(1), 133-149.
* Gilmour, J. R. (1939). The normal histology of the parathyroid glands. The Journal of Pathology and Bacteriology, 48(1), 187-222.
* Royal College of Pathologists / Barts Health NHS Trust - Historical Archives and Pathological Records of the Bernhard Baron Institute at the Royal London Hospital.
* In Memoriam: John Ritchie Gilmour and the Evolution of Endocrine Pathology. The Lancet / British Medical Journal (Registros retrospectivos).