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lunes, 25 de noviembre de 2024

DR. NICOLAE CONSTANTINE PAULESCU

El Premio Nobel de Medicina otorgado a Banting y Macleod por el descubrimiento de la insulina ha sido uno de los más cuestionados a lo largo de la historia debido a que la nominación se hizo un año después de la publicación original, por dejar fuera de ésta a colaboradores tan cercanos como Best y Collip, a la parcialización de las nominaciones y a la exclusión, por los nominadores y el Comité Nobel, de Nicolae Constantine Paulescu, cuyas investigaciones relacionadas con el descubrimiento de la insulina y su aplicación para el tratamiento de la diabetes mellitus aparecieron y se publicaron antes que los trabajos de investigación de Banting y Macleod.
Nicolae Constantine Paulescu, médico, profesor y fisiólogo nació en Bucarest, Rumania, el 30 de octubre de 1869, hijo de un comerciante llamado Costache Paulescu y su esposa, Maria.
Desde temprana edad mostró gran interés en el estudio, aprendió y dominó el francés, latín y griego.
Leyó los trabajos clásicos de la literatura latina y griega en su lengua original. Mostró también un talento particular por el dibujo y la música. 
En el otoño de 1888 viajó a París, donde estudió medicina y se graduó en 1897, con el título de “Doctor en Medicina”. En ese mismo año ganó el grado de cirujano general en el Hospital de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. 
Se interesó en ese tiempo por las glándulas de secreción interna e investigó, junto con Lancereaux, las alteraciones del páncreas en la diabetes. Además, realizó trabajos relacionados con las glándulas tiroides, suprarrenal y el bazo. Se destacó por su técnica original de hipofisectomía, por lo que Harvey Cushing elogió sus contribuciones y las incluyó en sus procedimientos.
En 1900 regresó a Bucarest para ocupar la cátedra de Fisiología en la Facultad de Medicina de Bucarest y de Medicina Clínica en el Hospital San Vicente de Paul, en las que se mantuvo hasta su muerte en 1931. 
Desde su llegada a Bucarest retomó las investigaciones que había iniciado con el profesor Dastre en París sobre la sustancia activa de la secreción interna del páncreas con el fin de aislarla y estudiarla. En 1908 conoció los resultados obtenidos por Zuelzer y en 1916 logró obtener un extracto pancreático que, inyectado a perros diabéticos, disminuia rápidamente la hiperglucemia y la glucosuria. 
Suspendió sus investigaciones debido al estallido de la Primera Guerra Mundial y a la ocupación de Bucarest por los alemanes. 
Reinició sus investigaciones sobre la diabetes y el extracto pancreático en 1919 y presentó los resultados de sus investigaciones en las Reuniones Rumanas de Ciencias el 21 de abril, el 19 de mayo y 9 y 23 de junio de 1921, las cuales fueron publicadas en Comptes Rendis (Hebdomadaire) de la Sociedad de Biología, el 23 de julio de 1921 con el título de “Action de l’extrait pancreátique injecté dans le sang chez un animal diabetiqué” a la que le sigue el trabajo titulado “Recherche sur le róle du páncreas dans l’assimilation nutritive”. Las conclusiones fundamentales de estos trabajos fueron:
1. Si en un animal diabético por ablación del páncreas se inyecta en la vena yugular extracto pancreático, se comprueba:
a. Disminución y aún supresión pasajera de la hiperglucemia y también disminución y supresión pasajera de la glucosuria.
b. Disminución considerable de la urea sanguínea así como de la urea urinaria.
c. Disminución notable de la cetonemia y cetonuria.
2. El efecto del extracto pancreático sobre la glucemia y sobre la glucosuria varía con el lapso transcurrido desde la inyección. Comienza inmediatamente después de la misma, alcanza el máximo al cabo de dos horas y se prolonga durante doce horas.
Paulescu denominó al extracto purificado del páncreas con actividad antidiabética “pancreína” y se dio a la tarea de intentar su indicación en la diabetes humana por vía subcutánea, de una manera similar a la que había ensayado con éxito en animales. Perfeccionó el método de purificación y logró la obtención de la “pancreína” en forma de polvo soluble para su inyección subcutánea. Para la preparación a escala industrial y con fines de empleo en la clínica, obtuvo del Ministerio de Industria y Comercio de Rumania la patente de invención No. 6254 el 10 de abril de 1922, en relación con la “pancreína” y su fabricación. Después de obtener la patente publicó los principios de su método en el artículo titulado “Quelque reactions chimi-ques et phyques apliqués a l’extrait aqueux du pancreas pour le barrasser des substances proteiques en exces”. 
Los trabajos de Paulescu relacionados con la “pancreína” se publicaron entre abril y agosto de 1921. De éstos, el precursor en el descubrimiento de la insulina se recibió para su publicación en Archives Internacionales de Physiologie of Liege el 22 de junio de 1921 y se publicó el 31 de agosto de 1921. Varios meses después, el 31 de diciembre de 1921, Banting dio a conocer sus hallazgos, publicándolos en febrero de 1922 en el Journal of Laboratory and Clinical Medicine (seis meses después de la publicación de Paulescu), motivo por el cual el mérito científico del descubrimiento de la insulina es para Paulescu, pero las razones por las cuales no fue reconocido por el comité Nobel al momento de otorgar el Premio en 1923, no se conocen con certeza. 
Sin embargo, con base en la documentación científica e histórica pueden hacerse las siguientes consideraciones:
1. Paulescu mantenía un estrecho contacto e intercambio científico con Francia. La mayor parte de sus publicaciones eran en francés y en revistas rumanas, belgas o francesas. En tiempos de la posguerra y siendo los triunfadores estadounidenses e ingleses la ciencia que se difundía y leía era básicamente en inglés y por autores sajones. Esto pudo haber sido una gran limitante para la difusión y lectura de las investigaciones de Paulescu, lo que obviamente limitó su nominación al premio Nobel si tomamos en cuenta que la nominación de Banting y Macleod fue hecha fundamentalmente por médicos estadounidenses.
2. La influencia de Krogh en la nominación y en la decisión del comité Nobel fue fundamental.
3. La influencia de la prensa estadounidense fue determinante pues dio gran publicidad a los hallazgos del grupo de Toronto. Paulescu sólo era conocido en su Rumania natal y en algunos círculos científicos europeos, fundamentalmente franceses. 
4. Además de su trayectoria científica, Paulescu era un nacionalista rumano de extrema derecha, muy criticado en su tiempo por sus puntos de vista políticos, sobre todo antisemíticos y antimasónicos, que publicó en varios artículos, de los que destaca el titulado: “El complot judeo-masónico contra la nación rumana”.
Fundó en 1922, con el profesor A.C. Cuza la Liga de la Defensa Nacional Cristiana cuyos principios inspiraron a Condreanu a fundar la Guardia de Hierro. 
El objetivo principal de la Liga de la Defensa Nacional Cristiana era la eliminación de los judíos de Rumania y adoptaron la swástica como emblema, mucho antes que el partido nazi alemán. Esta posición política influyó en los miembros del comité Nobel, que no lo tomó en cuenta, a pesar de sus investigaciones, concepto que está en estrecha relación con un hecho sucedido en el año 2003. 
En ese año el Centro Simon Wiesenthal envió una carta de protesta al Ministro de Salud francés y al embajador rumano en París por la ceremonia que se iba a realizar en el Hotel-Dieu State Hospital, en la que se homenajearía la memoria de Paulescu con la develación de su busto. 
La parte central de la carta dice: “Si el comité Nobel en 1923 juzgó la integridad completa de sus laureados, HotelDieu en el 2003 debería hacer lo mismo y concluir que la inhumanidad brutal de Paulescu nulifica cualquier mérito científico”. Como resultado de esta protesta se canceló la ceremonia.
La xenofobia de Paulescu pudo haber sido una de las principales limitantes en su reconocimiento científico, aún en la actualidad. 
El trabajo del doctor Roif Luft, presidente de la Fundación Internacional de Diabetes y jefe del comité Nobel para la dictaminación del premio en Fisiología y Medicina, titulado “¿Quién descubrió la insulina?...” publicado en 1971 dice: “Está establecido que el descubrimiento temprano hecho por Paulescu fue malinterpretado por Banting y Best por razones que no podemos conocer aún hoy en día… En mi opinión, el premio Nobel, sin duda alguna, debió haber sido compartido entre Paulescu, Banting y Best…”. 
El profesor Eric Martin, de Génova, escribió en 1971: “Este hecho fue probablemente debido al pobre conocimiento del francés, lo que redujo a nada el mérito del profesor rumano”.
Por lo anterior, la Academia de Ciencias de la República Socialista de Rumania, en el cincuentenario del descubrimiento de la insulina, reclamó oficialmente al comité Nobel los derechos de Paulescu en el descubrimiento de la insulina. En respuesta a esto el profesor Tiselius, director del Instituto Nobel, contestó: “He estudiado a fondo la documentación que me envían y la he discutido detenidamente con el profesor von Euler, director de la fundación Nobel. El premio concedido a Macleod y Banting fue muy discutido desde el principio, por haber excluido a Best. En mi opinión, fue Paulescu igualmente merecedor del premio y aunque este investigador no fue propuesto, el comité Nobel de entonces podía muy bien haber esperado un año hasta tener la documentación correcta y enterarse mejor de lo que hacía. Desgraciadamente esto ya no tiene arreglo y lo único que espero es que en los próximos aniversarios del descubrimiento de la insulina se le rinda a Paulescu el homenaje merecido”.
Casimir Funk escribió: “En 1920 y 1921 el profesor Paulescu de Rumania y los doctores Banting y Best, de la Universidad de Toronto, probaron, de manera decisiva, que el páncreas y, en particular, los islotes de Langhergans, contienen una sustancia antidiabética que ha recibido el nombre de insulina. El trabajo original de Paulescu, publicado 10 meses antes que el de los canadienses, inspiró a Banting para el desarrollo de sus investigaciones".
Por lo anterior, y como ha sido reconocido, para muchos eruditos y estudiosos de la historia de la Medicina, el “verdadero descubridor de la insulina” fue el profesor Paulescu. 
El doctor Nicolae C. Paulescu murió en su natal Bucarest el 17 de julio de 1931 y en vísperas de su muerte escribió unas desconsoladas palabras por la injusticia cometida en relación con el otorgamiento del premio Nobel: “Antiguamente yo creía y sostenía que un científico puede trabajar en perfecta seguridad y convencido de que las fechas de sus publicaciones lo protegen contra la injusticia. Yo no estoy dominado por el orgullo y lucho contra ese odioso vicio. Por cierto, sobre la publicación de mi descubrimiento, no tuve la intención de publicidad que podría haber afectado mi modestia, que considero, es la primera cualidad de un científico. Pero no puedo admitir otro odioso vicio, que es la mentira, en otros científicos. Sería desastroso si tales deshonestas muestras tuvieran que ser introducidas en la ciencia, que debe permanecer limpia e inmaculada, como la verdad que ésta representa”.
Cuarenta años después de su muerte, Ian Murray, profesor británico y miembro fundador de la Federación Internacional de Diabetes, abogó por el reconocimiento de Paulescu a través de una serie de publicaciones. En su artículo de 1971 en el Journal of the History of Medicine and Allied Sciences titulado "Paulescu and the insulation of insulin", Murray argumentó que “no se ha dado suficiente reconocimiento a Paulescu”, quien había demostrado con éxito la eficacia de la insulina ante el equipo de Toronto. 
Finalmente, Murray logró obtener el reconocimiento científico por la contribución de Paulescu a la historia de la insulina. En 1993, el Instituto de Diabetes, Nutrición y Enfermedades Metabólicas de Bucarest recibió su nombre en honor a Paulescu.
Independientemente de su ideología y filiación política, Nicolae Constantine Paulescu fue un gran médico, profesor e investigador cuyas contribuciones científicas, de las que destaca el descubrimiento de la insulina, lo colocan entre los grandes del siglo XX.

* Carrillo ER, Carrillo CJR, Carrillo CLD. Nicolae Constantine Paulescu: el descubrimiento de la insulina y el Premio Nobel de 1923. Med Int Mex 2008
* Stephanie Tran - RCIScience

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