Scherer nació el 14 de mayo de 1906 en Bromberg, Prusia occidental, una zona que, a lo largo de varios siglos, había pertenecido a Polonia o a Alemania.
El Tratado de Versalles, tras la Primera Guerra Mundial, decidió que Bromberg pasara a formar parte del Estado polaco, y su nombre actual es Bydgoszcz.
Scherer era el mayor de los hijos de August Scherer y Margarete Fellbaum. August Scherer era el médico jefe y el director del sanatorio para mujeres de Mühltal bei Bromberg, fundado en 1904.
Fue destituido por los polacos y se trasladó con su familia a Magdeburgo en 1921, donde Hans Joachim Scherer continuó y finalizó sus estudios de secundaria.
Durante sus dos últimos años de estudios de medicina en Múnich, Scherer trabajó en el Instituto de Patología del hospital municipal de Schwabing con el profesor Oberndorfer, que era judío y tuvo que emigrar a Estambul en 1933.
Publica su primer documento en 1929 como ayudante de Ernst Scharrer que más tarde se convirtió en un conocido neuroanatomista comparativo.
En 1930 publica su disertación sobre el tema de los pliegues gigantes de la mucosa gástrica.
Ese mismo año comenzó su formación neuropatológica con Walter Spielmeyer en el German Research Institute for Psychiatry de Munich, con el soporte financiero de la Fundación Rockefeller.
Solamente un año después, en julio de 1931, se muda al Institute of Pathology of the University Hospital Charité en Berlín, donde trabaja con el gran patólogo Robert Rössle.
En agosto de 1933, unos meses antes de que Hitler asuma el poder, Scherer es arrestado por la policia secreta (Gestapo), junto a sus colegas Leonid Doljansky y Henri Roback.
Al parecer, fueron denunciados por su casera, porque solían hablar en inglés durante sus reuniones.
Al cabo de unos días, fue puesto en libertad, pero huyó de Alemania, primero a París y luego a Antwerp donde Ludo van Bogaert le ofreció el cargo de Jefe en el Instituto Bunge.
En Antwerp, Scherer fue muy productivo, publicando más estudios sobre la patología y la biología de los gliomas humanos.
En 1939 recibe una invitación para una conferencia en EEUU pero la obtención de su visa de inmigrante falla. Las autoridades lo consideraron polaco y la cuota de entrada de estos ciudadanos ya estaba completa.
Al regresar a Bélgica, incluso durante la guerra, Scherer fue capaz de publicar en el British and American Scientific Journal.
En contraste con otras políticas migratorias, el pasaporte alemán fue extendido luego de la invasión de las tropas a Bélgica, y no fue arrestado.
Al morir, el 16 de abril de 1945 en Landshut, Alemania, Scherer tenía solo 39 años. A lo largo de 15 años de investigación activa, ha publicado 39 artículos, la mayoría de ellos contribuciones originales.
Esta productividad debe medirse en relación con las durísimas condiciones de trabajo, tanto durante su época de emigrante en Bélgica como, sobre todo, tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Metodológicamente, era muy cuidadoso y evaluaba sus observaciones de forma crítica.
En los comienzos de su carrera, Scherer publica algunos artículos de referencia sobre degeneración cerebelosa y su asociación con diversas enfermedades neurológicas esporádicas y hereditarias.
Otro objeto de investigación fue los cambios neuropatológicos en animales que culminó con la publicación de una monografía en 1944.
Sin embargo, Scherer es más conocido por su contribución a los tumores del sistema nervioso periférico y central.
En el verano de 1942, Scherer debió de sentirse amenazado de algún modo ya que el 2 de agosto dejó por escrito sus últimas voluntades, que aplicaban no solo en el caso de su muerte sino también en el caso de que él y su esposa fallecieran a la vez.
La Breslavia de 1942 era un lugar relativamente seguro que se encontraba fuera del alcance de las fuerzas aéreas de los Aliados, por lo que es posible que sus sospechas no estuvieran relacionadas con ninguna acción bélica militar. Desconocemos si esto coincide en el tiempo con el comienzo, en agosto de 1942, del Medizinbuch (diario médico) de Loben, en el que se registraron las muertes de niños asesinados.
Existe constancia de que Scherer firmó los informes de autopsia de más de 200 niños asesinados en la Clínica Psiquiátrica para Jóvenes de Loben, cuyos cerebros se examinaron en Breslavia. Sin embargo, no existe evidencia que le dé derecho a nadie a decir que Scherer ordenara el asesinato de estos niños o que participara en dichos crímenes. Se sabe con certeza que él no fue responsable de iniciar este cruento programa en Loben.
De hecho, Benzenhöfer menciona el caso de un niño con discapacidad mental que falleció el 7 de enero de 1942, cuando Scherer se encontraba en Bélgica y seguía manteniendo la esperanza de que el rector de la Universidad de Gante consiguiera ganar la apelación a la orden que le obligaba a volver a Alemania.
Además, no debemos olvidar que fue y sigue siendo una costumbre establecida que se estudien y clasifiquen las muestras de tejido cerebral que reciben los laboratorios neuropatológicos. Scherer, un gran trabajador que publicaba con regularidad los resultados de su investigación, nunca escribió ningún artículo sobre los resultados de sus exámenes post mortem.
Un año después del fallecimiento de Scherer, su esposa y sus tres hijos seguían viviendo en Bühlhof. No fue hasta abril de 1946 que fueron trasladados al campo para desplazados n.º 563 en Wiesbaden. De ahí, pasaron al campo de desplazados de Brand. Tuvieron que esperar hasta el 24 de junio de 1946 para que la Seguridad del Estado belga firmara el documento necesario para su repatriación. Finalmente volvieron a Amberes el 12 de septiembre de 1946.
Poco después de su vuelta, como si su calvario no hubiese sido lo suficientemente doloroso, se rumoreaba que durante los últimos años de su vida Hans Joachim Scherer se había hecho nazi, ya que su afamado libro sobre la neuropatología comparada de los mamíferos había sido publicado bajo el régimen de este partido.
* Jürgen Peiffer y Paul Kleiues - Brain Pathology 1999
* M. Scherer y J. Berciano - Neurosciences and History 2022

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