10/05/2022

DR. WILLIAM HUNTER

William Hunter nació el 1 de junio de 1861 en Ballantrae, Ayrshire, hijo de Robert Hunter de Birkenhead, y se distinguió como estudiante en la Universidad de Edimburgo al ganar el premio Beaney y la beca Ettles. 
Conocido principalmente por sus teorías sobre la sepsis oral, una de las inspiraciones de la teoría de Henry Cotton sobre la sepsis focal que condujo al aumento del número de extracciones dentales y amigdalectomías en las décadas de 1910 y 1920 (bajo la presunción de que la sepsis oculta podría conducir a un mayor deterioro de la salud en las personas). En la década de 1930, esta vista había caído en desgracia, pero no hasta después de que se habían realizado miles de cirugías. 
Graduado como M.B, C.M, en 1883, con honores de primera clase, sirvió en el personal residente de la Royal Infirmary y como médico en el Western Dispensary de Edimburgo. 
En 1884, con la ayuda de una beca de la BMA, estudió en Leipzig y regresó a Edimburgo como asistente del profesor de fisiología. 
De 1887 a 1890, como estudiante de John Lucas Walker, trabajó en patología en Cambridge. 
En este período, durante el cual también visitó Viena y Estrasburgo, publicó artículos sobre la anemia perniciosa que resultaron ser los precursores de una valiosa investigación de unos veinte años sobre este tema. 
Fue profesor de Arris y Gale en el Royal College of Surgeons en 1889-1890.
Al dejar Cambridge, Hunter se instaló en Londres y se convirtió en médico asistente del London Fever Hospital, donde a su debido tiempo ascendió a médico consultor, y en el West London Hospital. 
En 1895 fue nombrado patólogo del Charing Cross Hospital, en 1903 médico asistente, en 1907 médico y, cuando se jubiló, médico consultor. Dio conferencias sobre medicina práctica de 1899 a 1906 y sobre patología después de 1903, y de 1911 a 1915 ocupó el cargo de decano de la Escuela, que hizo mucho por mejorar. 
Escribió artículos tanto para el Sistema de Medicina de Allbutt como para el Índice de Tratamiento de Hutchinson y Sherren, y examinó para las universidades de Cambridge y Glasgow.
La guerra de 1914-1918 dirigió las energías de Hunter hacia nuevos canales. Con el rango de coronel, encabezó el Comité Sanitario Militar Británico en Serbia en 1915 y presidió el Comité Asesor Médico para las Fuerzas Expedicionarias del Mediterráneo Oriental y Mesopotamia de 1915 a 1917, siendo responsable de la introducción del "Barril Serbio" para el desinfección de ropa y del "tren de desparasitación". 
Fue nombrado CB en 1916 y Gran Oficial de la Orden Serbia de San Sava. 
La Universidad de Edimburgo le otorgó un doctorado honorario (LLD) en 1927 junto con Sir Berkeley Moynihan durante una reunión de la Royal Medico-Psychological Association, en la que Hunter pronunció un largo discurso comparando el trabajo de Joseph Lister, .que había nacido 100 años antes, y la obra del médico estadounidense Henry Cotton, elogiando a este último como pionero de las intervenciones quirúrgicas en los trastornos mentales, idea con la que Hunter había especulado pero que Cotton había llevado a cabo de forma experimental. Estas intervenciones quirúrgicas, incluidas las resecciones del colon y la extracción de los dientes, las amígdalas y, en ocasiones, el estómago, quedaron ampliamente desacreditadas durante la década de 1930, cuando se descubrió que la recuperación permanente no solía ocurrir después de tales intervenciones, y la mortalidad de las cirugías de colon fue inaceptablemente alto. 
Hunter se casó en 1894 con Beatrice, hija de Joshua Fielden, MP, de Nutfield Priory, Surrey. 
Murió el 13 de enero de 1937 en un asilo de ancianos de Londres.

* G H Brown - Lancet, 1937; B.M.J., 1937; Times, 16 Jan. 1937
* Scientific Community - 2001

DR. WILLIAM HUNTER

William Hunter, diez años mayor que su hermano John, y de temperamento contrario, nació el 23 de mayo de 1718 en Lanarkshire, en las inmediaciones de Glasgow, en la finca familiar, Long Calderwood.
El séptimo de diez hermanos y diez años mayor que el último, el segundo John, por lejos el más famoso. 
A la edad de 14 años, William comenzó sus estudios en la Universidad de Glasgow, donde permaneció cinco años y adquirió la reputación de un buen erudito. 
Lo impresionaría Francis Hutchenson, uno de los fundadores del Enlightenment escocés, pues urgía a sus alumnos “a pensar por ellos mismos, despertando en ellos una apreciación de la literatura, artes, y todo lo ornamental y útil en la vida humana, y les imbuía un ansia por el conocimiento y un espíritu inquisitivo”.
Siguiendo los deseos de su padre, tenía la intención de entrenarse para los deberes en la iglesia escocesa; sin embargo, la incertidumbre de suscribir los principios del Presbiterio hizo que se volviera hacia la anatomía y la medicina. 
El deseo se confirmó durante un aprendizaje de tres años (descrito por Hunter como los años más felices de su vida) en la casa de William Cullen, quien entonces practicaba en Hamilton.
El aprendizaje era entonces una de las principales vías de formación, especialmente para los cirujanos.
Durante los siguientes tres años la relación con Cullen progresó a una amistad que mantendrían por toda la vida. William diría de Cullen “a quien más debo y más quiero de todos los hombres del mundo”; Cullen lo describiría como “un joven cuya conversación era notablemente vivaz y agradable, y toda su conducta era más estricta y constantemente correcta que la de cualquier otro”. Le ofreció asociarse para abordar la cirugía y la obstetricia, por lo que, para completar su formación, fue a Edinburgo donde, entre otros cursos, asistió al de anatomía de Alexander Monro primus; estos cursos particulares eran populares, substituían carencias de la formación universitaria y constituían otro de los recursos habituales en la formación médica. Monro fue uno de los fundadores de la Escuela de Medicina de Edinburgo, que luego alcanzaría gran prestigio, con Cullen como uno de sus más famosos profesores. Hunter juzgó el curso de Monro bueno, pero incompleto, agregando que “aprendí más escuchando que viendo”.
Viajó a Londres para seguir su formación con William Smellie, un prestigiado obstetra, entonces llamados accoucheur o man-midwife; el término obstetra, de origen griego, recién empezó a ser usado en el sentido actual en el siglo XIX. Durante este período, se perfeccionó en filosofía experimental con Desaguliers, anatomía con Nicholls, y cirugía con Wilkie, en el recién fundado hospital de St. George. Todos eran figuras prestigiosas y muestran la inquietud de Hunter por lograr la mejor formación posible; el curso con Nicholls reforzó la impresión sobre lo limitado de la cobertura y de la experiencia práctica.
El siguiente paso fue un aprendizaje con James Douglas, el del saco, un médico y obstetra respetado, culto y rico; dada la educación clásica de Hunter, el arreglo incluía la tutoría del hijo de Douglas. Poco después falleció su mentor, quien había pedido respetar el acuerdo que incluía un viaje de estudios con su hijo a París. 
Allá, Hunter tomó otros cursos de anatomía en los que notó la diferencia que significaba disponer de cadáveres para lograr una experiencia práctica; a su regreso en 1744, a los veintiseis años, Hunter había terminado una formación excepcional e iniciaba una exitosa carrera.
Fue descrito como el “padre de la Anatomía de este Reino y, en algún grado, de todo el mundo”.
Buena parte de su tiempo lo dedicaba a la disección y a la preparación de muestras anatómicas para sus demostraciones. No siempre publicó sus observaciones, ya que eran una atracción para sus cursos; esta práctica propició conflictos de prioridad, con sus ayudantes o con terceros, siendo las más comentadas aquella con Monro sobre el sistema linfático, con Pott por las hernias congénitas y con su hermano John por la circulación placentaria. Estas disputas han sido interpretadas negativamente por algunos, como si su repetición implicase culpabilidad, pero la evidencia ponderada da la razón a William; además, hizo numerosas presentaciones de los aportes de ayudantes o alumnos, incluyendo a John, lo que habla en contra de una conducta de apropiación de aportes ajenos. El conflicto de prioridades subyacería al distanciamiento con su hermano, aunque hay otras explicaciones plausibles como los celos, diferencias de carácter o discusiones de dinero.
Entre sus muchos aportes figura la descripción normal y patológica del cartílago articular, la extensión y función del sistema linfático y la circulación placentaria. 
Fue miembro de la Royal Society y distinguido como miembro extranjero de las parisinas Académie Royale des Sciences, donde ocupó el sillón vacante de Malpighi y von Haller, y de la Societé Royale de Médicine. Su obra magna, "Anatomy of the Human Gravid Uterus/Anatomia uteri humani gravidi", parece mejor comentarla como arte aunque fue una contribución anatómica mayor.
Muchos de sus logros pueden ser entendidos desde la perspectiva de un empresario en una época donde el emprendimiento fue ampliamente entendido, fomentado y buscado como una oportunidad de obtener dinero, influencia y cambio en la posición social. Hunter identificó la necesidad de ofrecer cursos más completos con experiencia práctica en disección y los desarrolló a la perfección. 
Su escuela le aportaría grandes recursos, al igual que su práctica médica, pero también fue un inversionista y especulador juicioso, exitoso y afortunado, pues habría ganado la lotería. La evolución de sus finanzas muestra tres saltos cuantiosos que corresponderían a esa suerte y a especulaciones con bonos del gobierno y acciones de la East India Company.
En 1747 fue admitido a la Corporation of Surgeons, lo que le permitió acceder a nombramientos en los recientemente inaugurados Middlesex Hospital y el British Lying-in Hospital for Married Women que le aseguraron una práctica constante y el acceso a material para sus disecciones y preparaciones anatómicas. Paralelamente, inició su práctica privada donde su personalidad y competencias merecieron una creciente confianza de personas de diversos estratos, incluyendo la alta burguesía y la nobleza, alcanzando gran prestigio y llegando a ser nombrado médico extraordinario de la reina Carlota. 
La especialidad obstétrica, como todas cuando nacen, tenía opositores entre aquellos a quienes amenazaba, en este caso las matronas, y el menosprecio de aquellos que la consideraban inferior intelectualmente, los médicos, para quienes usar las manos o tocar directamente a los enfermos y a sus fluidos era despreciable; los cirujanos, a su vez, miraban en menos a los accoucheurs pues la práctica no era medicina, sino esfera de comadronas; y todos subestimaban a los apotecarios, a quienes consideraban tenderos. 
En 1750, Glasgow le confirió el grado médico que le permitió ingresar como licenciado al Royal College of Physicians, aunque no como fellow pues solo los graduados de Oxford y Cambridge, que no aceptaban católicos ni disidentes, podían serlo. Más tarde cofundaría la Society of Collegiate Physicians de la que llegaría a ser presidente.
Hunter escribió: “adquirir los conocimientos y comunicarlos ha sido el placer, el negocio y la ambición de mi vida”. 
El anuncio del primer curso en el London Evening Post en 1746 rezaba: “El lunes 1 de febrero a las cinco de la tarde comenzará un curso de Lecciones Anatómicas a las que se agregará las Operaciones de Cirugía con la colocación de Vendajes. Por William Hunter, Cirujano. Los caballeros tendrán una Oportunidad de aprender el Arte de la Disección, durante toda la Temporada Invernal, de la misma manera que en París”. 
El curso, en cuatro partes y clases de dos horas de lunes a sábado, era el más completo entre más de una treintena con los que competía y abarcaba, además de anatomía, fisiología, patología y cirugía. Fueron enormemente exitosos y miles de médicos, británicos y extranjeros, lo tomaron durante treinta y siete años; además, asistían artistas y personas curiosas como Adam Smith, Gibbon, Smollett, Burke, Reynolds y Hogarth.
En 1748 invitó a su hermano John, que hasta entonces daba tumbos por la vida, como asistente para las disecciones y, quizás más importante entonces, para el procuramiento de cadáveres. La disponibilidad de estos era la principal limitante para la enseñanza de la anatomía en Gran Bretaña. Como en toda época y lugar, las necesidades generan un mercado y, en esto, el negocio de los resurreccionistas, actividad que provocó desconfianzas e incluso revueltas contra los médicos; la situación estalló con el famoso caso de Burke y Hare y las revueltas del cólera en el siglo XIX.
En 1762 propuso crear una escuela nacional de Anatomía ofreciendo financiarla si el gobierno ponía el terreno; como esto no prosperó, construyó en el Great Windmill Street, cercano a Piccadilly, la que sería hasta su muerte, casa, sala de disecciones y museo.
Hay numerosos testimonios que hablan del talento de William como comunicador y formador, infundiendo en sus estudiantes aquello que aprendió de Hutcheson y que fue práctica en su vida profesional y personal: independencia en el pensar, espíritu inquisitivo, rigor, esfuerzo y perseverancia. 
Ha sido descrito como “el más grande comunicador y profesor que jamás haya existido”. Este talento, la provisión estable de cadáveres y la creciente colección de preparaciones “secas y húmedas”, explican su enorme éxito en Inglaterra, donde por lejos fue el más reputado, y también internacionalmente, pues revirtió el flujo de estudiantes que hasta entonces iba desde Gran Bretaña al extranjero. Los apuntes de las dos clases inaugurales muestran su erudición, profundidad, claridad y convicciones sobre el método de enseñanza y las responsabilidades suyas y de los alumnos.
Hunter tenía presente la importancia de su influencia como educador: “Uno puede hacer infinitamente más el bien enseñando su arte que practicándolo: los efectos benéficos de esto están centrados en la ventaja de los pocos individuos que se cuidan como pacientes, pero la influencia de un profesor se extiende a toda la nación y desciende a la posteridad”.
Hunter se relacionó estrechamente con la élite artística y cultural de la época. 
Fue nombrado profesor de Anatomía de la recién fundada Royal Academy en 1767 y socio de la Society of Antiquaries. Su obra más reputada, "Anatomia humani uteri gravidi", publicada en 1774 luego de treinta años de trabajo, es sin duda una obra de arte con gran valor anatómico. 
Hecha con la colaboración del pintor van Rymsdyk y grabada por sir Robert Strange, fue impresa por el mejor de Gran Bretaña, John Baskerville de Birmingham. Mucho se ha discutido sobre la importancia del dibujante, pero es claro que Hunter guió el trabajo, definió los detalles y desarrolló el estilo de las reproducciones que, combinando claridad descriptiva con belleza, es un proceso indudable de creación artística.
Hubo muchos coleccionistas y colecciones en el siglo XVIII. En Gran Bretaña, la de Sir Hans Sloane, el médico más famoso de la primera mitad del siglo, fue comprada por el gobierno a sus sucesores y formó el inicio del British Museum. La de John Hunter, también comprada por el gobierno y luego entregada al Royal College of Surgeons, pasaría a ser el Hunterian Museum de Londres. La de Richard Mead, rematada luego de su muerte, fue donde William inició sus propias colecciones.
A diferencia de muchos, William era versado en los diferentes aspectos de su interés y en algunos se puede hablar de un erudito. Notoria es su biblioteca con más de diez mil libros, numerosos impresos medievales y contemporáneos, 500 incunables y 6 Caxtons; muchos tienen anotaciones de Hunter en latín o griego. Las pinturas destacan por su calidad, su colección de monedas fue la mejor después de la del rey de Francia y la de conchas considerada solo después de aquella de la duquesa de Portland. 
Su colección comprendía también miles de preparaciones anatómicas y, entre otras especies, plantas, corales, insectos, pájaros, fósiles y minerales. Era generoso con su biblioteca y museo pues prestaba y regalaba libros, abría las puertas a estudiosos y guiaba visitas de británicos y extranjeros. Vicq d'Azyr diría “todo elemento [de las colecciones] era, en la mano de Hunter, centro de instrucción e iluminación”.
Donó sus colecciones a la Universidad de Glasgow junto con el financiamiento para incrementarlas y del edificio para albergarla. Mientras se contruyese, dejó a su sobrino Matthew Baillie el usufructo y cuidado y, a tres custodios el encargo de catalogar, incrementar y preparar las piezas para su traslado a Glasgow. Desgraciadamente, ninguno cumplió con su voluntad. No hubo rendición de cuentas, se perdieron documentos y especies por robo, extravío o simple negligencia. Muchas piezas y documentos engrosaron el Hunterian de Londres a través de Baillie y también hubo desidia de la Universidad de Glasgow con pérdidas cuantiosas, con material en bodegas sin catalogar por cerca de dos siglos, y con la fragmentación de la colección en diversas dependencias. Estos factores y la lejanía explican la desmejorada e injusta posición del Hunterian de Glasgow tras el Hunterian de Londres.
William pasó a ser el jefe de la familia a los veintitrés años, al morir su padre. Este, aunque no era pobre, era muy cuidadoso con el dinero y William, a pesar de su éxito económico, nunca abandonaría la frugalidad y la sensatez en sus gastos. Le valdría veladas críticas de su sobrino y abiertas de su hermano John, quien lo calificó de avaro a pesar de destacar, en otro párrafo, que “donde había sufrimiento real, no acaecido por propia desidia o irresponsabilidad, era muy generoso y de la manera más discreta posible”. 
Ambos tuvieron motivos para resentir que el pariente rico no les diese más dinero, pero los hechos hablan más bien de alguien pronto a socorrer a quien lo necesitaba pero reacio a hacerlo con quienes, víctimas de sus debilidades de carácter, no lo mereciesen. Es evidente que ayudó a su familia: a su hermano James y también a John, a quien dio empleo y formación, consiguió que fuese aceptado como aprendiz de Cheselden y luego de Pott, arregló para que fuese a Oxford para recibir una educación universitaria, cosa que John desechó apenas dos meses después, a quien ayudó durante su tiempo militar y por diez años después que dejó su empleo. Auxilió a su hermana Dorotea al morir la madre, al matrimonio cuando esta desposó a James Baillie, y siguió haciédolo cuando enviudó. Pagó los estudios y le dió una mesada a su sobrino Matthew; dejó a sus sobrinas una cantidad muy considerable y a su sobrino Matthew la propiedad familiar en Escocia y el ususfructo de la escuela en Great Windmill Street y sus colecciones anatómicas, lo que le aseguraba un muy buen pasar para el resto de su vida. Aunque no mencionó a John en sus testamentos, por lo que este trató de anularlos con la cooperación de Baillie y uno de sus albaceas, su hermana Dorotea lo describió así: “de principios en los cuales se podía confiar que haría lo correcto siempre, afectuoso hacia su familia y presto a levantar su mano en defensa de sus hermanos, pero no de esa disposición franca y abierta que hace ser amados a aquellos con principios menos sólidos y afectos más debiles”.
Hunter partió con evidentes desventajas en la sociedad inglesa del siglo XVIII: escocés, prebiteriano y de una familia con recursos limitados y sin conexiones sociales, culturales o políticas y, además, eligió el camino de la anatomía, de la cirugía y de la obstetricia en una época marcada por la cuna, la religión, la ocupación, el dinero y las conexiones. Al morir era rico, influyente y respetado ampliamente en círculos médicos, culturales y sociales, en Gran Bretaña y en el extranjero, como gentilhombre, anatomista, educador, coleccionista, artista, médico y obstetra.
A pesar de estos logros, que solo pueden ser descritos como extraordinarios, ha sido postergado como individuo, particularmente en la comparación con su evidentemente más famoso hermano John. 
Una explicación es la carencia de una investigación completa sobre su vida y obra. Un obituario y tres panegíricos luego de su muerte lo recuerdan; uno redactado por quien lo conoció apenas en sus últimos cuatro años, pero con una copia que tiene anotaciones de su hermano John; los otros, de sus pares franceses que lo conocieron solo por reputación, Condorcet y Vicq d'Azyr. Las biografías posteriores son igualmente incompletas, aunque tres son ponderadas en la presentación de los hermanos. El trabajo de Brock de 30 años es la aproximación más completa que existe y culminó con la edición de su correspondencia en 2008; en ella resaltó la pérdida de muchos de sus documentos, por su propia mano o por sus herederos, hecho que lamentablemente deja en las sombras muchos aspectos de su vida.
Otra explicación reside en la confusión con su hermano, pues muchos de sus logros han sido atribuidos a John por biógrafos superficiales, y a la sombra de este. 
Aquí se puede argumentar sobre la influencia de factores como los evidentes méritos propios de aquel aunque por sobre estos, quizás, estuvo la necesidad gremial de contar con un héroe para elevar el status de la cirugía como una práctica científica y no solo manual. 
La Hunterian Oration, instituida en 1813, por Baillie y Home, sobrino y cuñado de John respectivamente, y la Hunterian Society en 1819, exaltan hasta hoy, hagiográfica y anualmente la personalidad y aportes de John pero escasamente hablan de William. 
El Hunterian Museum de Londres, comprado por el gobierno y entregado al Royal College of Surgeons, y acrecentado por generaciones, se constituiría en un lugar de peregrinaje de los cirujanos del mundo; el gratuito Hunterian de Glasgow, a setecientos kilómetros al norte de Londres y las razones ya expuestas, ha tenido un secundario pero orgulloso lugar por más de doscientos años. 
La especialidad de accoucheur demoraría años en lograr un reconocimiento; el Royal College of Obstetricians recién se fundaría 146 años después de la muerte de William. Así, es evidente que pocos individuos o instituciones se han preocupado de conservar y menos resaltar su legado. 
Murió el 30 de marzo de 1783 y está enterrado en la iglesia de St. James en Piccadilly muy cerca de sus residencias en Jermyn Street y el Great Windmill Street donde terminó su vida; su museo espera justicia, cerca desde donde nació hace trescientos años.

* Jorge Dagnino-Sepúlveda - División de Anestesiología. Programa de Estudios Médicos Humanísticos, Facultad de Medicina. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile - Rev. méd. Chile vol.147 no.1 Santiago  2019

DR. JOHN HUNTER

La renovación de la cirugía durante el siglo XVIII fue promovida por el movimiento intelectual de la Ilustración, resultando de gran trascendencia ya que se convirtió en una técnica, y la profesión de cirujano adquirió un rango universitario. La constitución de la Patología Quirúrgica permitió transformar al cirujano de un empírico más o menos hábil en un verdadero médico científico, al intuir la necesidad de demostrar mediante la experimentación sus hipótesis. En éste sentido, corresponde a John Hunter el mérito de ser el creador de la cirugía científica y el padre de la Cirugía experimental.
Para mostrar la medicina como un logro humano, en el sentido de que su evolución se debe al esfuerzo sacrificado e ingente labor de nuestros antecesores, no se puede descontextualizar de la época en que se descubre un nuevo hecho científico.
Es importante, por tanto, contextualizar, conocer la historia y el trabajo de los científicos en relación con su momento de la historia, ya que, a veces, se transmite la imagen de que los que se dedican a la ciencia viven apartados de la sociedad en la que viven y que su trabajo es ajeno a ella.
John Hunter nació en medio de lo que es conocido como el Siglo de las Luces y desarrolló su vida profesional en Inglaterra, donde existían continuos conflictos de carácter político y religioso. Respecto a la situación de la cirugía en aquella época, la consolidación profesional del cirujano se produjo tras el desmoronamiento de la United Company y la desaparición de la figura del cirujano-barbero. 
Como consecuencia, se fundaron instituciones destinadas a la formación de los cirujanos, lo cual elevó considerablemente el nivel de la enseñanza quirúrgica.
Aunque la docencia quirúrgica se impartía en las Universidades, fueron las escuelas privadas de cirugía las que protagonizaron la docencia hospitalaria, destacando entre otras la fundada por Hunter, situada en la calle Great Windmill de Londres. 
El hospital londinense más representativo de la época fue el Hospital Saint Bartholomew donde enseñaron cirugía Edward Nourse y Sir Percival Pott. 
En 1731 se creó en Inglaterra la Academia Real de Cirugía, y en 1787 se introdujo la enseñanza de la anatomía comparada en la formación de los cirujanos gracias a John Abernethy.
Otros célebres cirujanos de la época fueron: Jean Petit, en Francia; Percival Pott, en Inglaterra y Antonio Scarpa, en Italia.
John Hunter nació en Long Calderwood, Escocia, el 13 de febrero de 1728. 
Era el menor de los diez hijos de John y Agnes Hunter, los «Hunters of Hunterstown», ya que el pequeño asentamiento de Long Calderwood, cerca de Glasgow, pertenecía a los Hunters.
La casa lleva una lápida que indica que nació el 13 de febrero de 1728. Durante su vida, el cumpleaños se mantuvo el 14 de febrero, fecha en la que se bebe en su memoria en el Royel College of Surgeons de Inglaterra.
Probablemente nació tan tarde en la noche que en el apuro la partera no se dio cuenta si apareció justo antes o justo después de que el reloj diera las 12.
Malcriado por su madre, a John no le gustaba la escuela y odiaba los libros. Recibió su primera educación en la escuela primaria en East Kilbride, pero prefirió llevar una vida al aire libre, cuidando nidos, insectos y animales, mientras que sus hermanos recibieron la misma educación que los caballeros del campo. Después de la muerte de su padre en 1741, cuando tenía 13 años, abandonó la escuela y la probabilidad de éxito futuro era escasa.
Permaneció en casa y durante los siguientes seis años sus actividades, aunque aparentemente sin rumbo, sin embargo le proporcionaron un conocimiento de la economía animal que constituyó la base de sus estudios posteriores.
No recibió educación formal durante estos años. A la edad de diecisiete años pasó algunos meses con un cuñado, un comerciante de madera y carpintero en Glasgow, y bien podemos creer que probó suerte con las herramientas; su madre notó que el “muchacho mostraba pulcritud de manos y rapidez de percepción en todo lo relacionado con el mecanismo”.
En 1748, cuando contaba con solo 20 años de edad, y tras haber trabajado de ebanista, se trasladó a Londres junto a su hermano William Hunter (1718- 1783), que se había establecido allí como profesor de anatomía. Con él aprendió esta disciplina y, dadas sus buenas aptitudes, su hermano le orientó hacia el aprendizaje de la cirugía en el Hospital Saint George y en el Hospital Chelsea, teniendo en este último como maestro al conocido cirujano William Cheselden.
John tenía un talento extraordinario para tal trabajo, y su primera preparación, la de un brazo humano, fue excelente. En 1751 se inscribió como aprendiz de John Percivall Pott (1714-1788) en el Hospital St. Bartholomew.
En el verano de 1752, seis meses después de la muerte de su madre, John Hunter volvió a su casa para traer a su hermana Dorothea a Londres, donde vivió hasta su matrimonio con el reverendo James Baillie en 1757.
En 1753 fue nombrado maestro de anatomía en Surgeon's Hall, con el deber de leer las conferencias.
De 1754 a 1756, John fue cirujano interno en el Hospital St. George, donde recibió la mayor parte de su formación práctica.
El verano de 1754 estuvo ocupado estudiando las rutas por las que las ramas del nervio olfativo salen del cráneo, trazó el trayecto del nervio nasopalatino y el nervio laberíntico conocido como rama nasal de la división oftálmica de la quinta. Un espécimen que diseccionó para mostrar estos nervios existe en el Museo en excelentes condiciones.
John trabajaba duro, le gustaba la compañía de hombres de su edad y le gustaba el teatro. No cabe duda de que fue un ejemplo del estudiante de medicina hábilmente descrito por Charles Dickens en Pickwick Papers, 1836, y Albert Smith en Punch, 1841.
Tras trabajar varios años en la Escuela de Anatomía de su hermano William en Covent Garden (Londres), y mientras se dedicaba a la rutina de diseccionar y enseñar, Hunter desarrolló un gusto por la anatomía comparada que se convirtió en una pasión absorbente, realzada por un cambio de localidad. 
Sin embargo, como resultado de su concentrado esfuerzo de trabajo, su salud comenzó a resentirse, y en la primavera de 1761 tuvo algunos problemas pulmonares que le obligaron a buscar un cambio de clima. Este problema se atribuyó al aire pútrido de las salas de disección. Consiguió un puesto en el cuerpo quirúrgico del ejército.
Como Inglaterra estaba entonces involucrada en la Guerra de los Siete Años, se le ordenó unirse a las fuerzas expedicionarias que zarparon el 29 de marzo de 1761 desde Portsmouth con la intención de capturar Belle-Île-en-Mer (Belleisle), una pequeña isla frente a la costa francesa cerca de la desembocadura del Loira. 
Hunter y sus colegas se mantuvieron ocupados tratando a las víctimas durante meses después de que la isla se rindiera, y fue aquí donde adquirió gran parte de la experiencia que incorporó en el "Tratado sobre la sangre, la inflamación y las heridas de bala", su gran obra publicada en 1794, al año siguiente de su muerte.
Se decía que John avergonzaba un poco a su hermano debido a su incapacidad para expresarse y su falta de educación formal. En el verano de 1755, William lo convenció de que ingresara como estudiante en St. Mary's Hall, Oxford, para recibir lecciones de elocución y lenguas clásicas. Pero aparentemente la instrucción fue de poco valor y John no pudo soportar los requisitos en los idiomas clásicos. 
Después de la paz de París de 1763 se licenció y regresó a Londres, instalándose en una finca de las afueras y comenzó a coleccionar animales vivos y disecados y preparaciones anatómicas. 
Su casa contaba con espacios para guardar las colecciones y para investigar ampliamente todos los temas biológicos: morfología y fisiología animal, anatomía humana, técnica quirúrgica y patología experimental. El elevado costo económico que precisaba para desarrollar estas actividades lo obtenía de su trabajo como profesor de anatomía y de los pacientes que acudían a su propia consulta. No obstante, su mayor ambición era ocupar un puesto de cirujano en un hospital, y por ello, con cuarenta años solicitó el diploma de la Company of Surgeons, que obtuvo en 1768. 
En diciembre de ese año fue nombrado cirujano del Hospital Saint George y a partir de ese momento compatibilizó su práctica privada y hospitalaria con sus trabajos de investigación. 
El 22 de julio de 1771, John Hunter, de 43 años, se casó con Anne Home, de 29 años, en St. James's Church, Piccadilly. Pasaron su luna de miel en Earl's Court. El matrimonio fue una sorpresa para muchos, pues aunque él había sido un visitante habitual de la casa familiar, sus intereses y gustos diferían. Anne era una solterona encantadora, amable y consumada que, a su debido tiempo, dio a luz a cuatro hijos, de los cuales solo dos, John Banks y Agnes Margaretta, sobrevivieron a la infancia.
Durante los años de matrimonio soportaría sin quejarse una casa rebosante de exóticos momificados, esqueletos, fósiles, cadáveres y sus disectores. Mientras ella era alta, rubia, sensible y hábil en el clavicémbalo, la pintura y la poesía, él estaba desaliñado, poco leído y preocupado por la sala de disección y la sala del hospital. Sin embargo, se las arregló para mantener uno de los salones más animados de Londres, con conversaciones y veladas regulares a las que asistía la clientela más sofisticada.
La Sra. Hunter tenía un hermano, Robert Home, un artista, que pintó un retrato de Hunter que finalmente ocupó el puesto de la Royal Society.
La vida de Hunter ahora estaba ordenada a un patrón regular. Se levantaba muy temprano, especialmente en el verano, para tener la mejor luz del día para hacer finas disecciones y arreglar el trabajo del día para sus ayudantes y alumnos. A medida que su fama creció, su práctica quirúrgica se volvió inmensa, su práctica privada y sus deberes en el hospital ocuparon gran parte del resto del día; y las tardes generalmente las pasaba discutiendo temas interesantes con sus amigos, en reuniones de sociedades científicas o escribiendo notas sobre sus casos o temas de investigación. Su gran práctica privada fue lucrativa e ilustre; muchos de sus distinguidos pacientes, como William Eden, Lord Auckland (1744-1814), se convirtieron en sus amigos.
En reconocimiento a sus méritos, en 1776, fue nombrado médico extraordinario del Rey Jorge III, en 1783 miembro de la Académie Royale de Chirurgie de París y en 1787 miembro de la American Philosophical Society, siéndole concedida la medalla Copley. 

Leicester Square, Londres

Hunter realizó por primera vez su operación de aneurisma poplietal en diciembre de 1785 en un cochero de 45 años. El paciente había estado sintomático durante 3 años y la condición de su extremidad inferior había progresado a una isquemia distal severa. Hunter realizó una operación en el paciente en St. George colocando ligaduras femorales arteriales dentro del túnel fascial formado en la parte anterior del muslo, entre el triángulo femoral y la abertura en el músculo aductor mayor. Seis semanas después, el individuo salió del hospital completamente ambulatorio. El éxito de Hunter en este esfuerzo fue descrito por primera vez por su cuñado, Everard Home, en un artículo del London Medical Journal (1786).
En 1790 realizó la primera inseminación artificial en un ser humano de la historia. 
El 16 de octubre de 1793, después de una reunión de la junta de gobernadores en el Hospital St. George's en la que estaba enojado por una discusión, no dijo nada, salió de la habitación y se volvió hacia uno de los médicos del hospital, gimió y cayó muerto. En la reunión estuvieron presentes el reverendo James Clarke, los doctores George Pearson (1751-1828), Robertson y Matthew, y el Sr. Walker.
El cuerpo fue llevado a su casa en Leicester Square en una silla de manos alrededor de las 4:45 p. m., y en una fecha posterior se realizó una autopsia bajo la supervisión de su cuñado y albacea, Everard Home. Los operadores fueron sus alumnos internos, Edward Bradley, Francis Kinlock, Percie Smith y Nicol, asistidos por Robert Haynes, el asistente de la sala de disección. William Clift, Matthew Baillie (un albacea) y David Pitcairn también estaban presentes, y el examen confirmó que la causa de la muerte era aterosclerosis, que afectaba las arterias del corazón y el cerebro. Aunque Hunter había expresado públicamente su deseo de que se conservaran su corazón y el tendón de Aquiles (que tenía una masa dura dentro de su cuerpo debido a una ruptura anterior), esto fue ignorado.
Seis días después, el 22 de octubre, fue enterrado en St. Martin-in-the-Fields en lo que claramente fue un funeral modesto, ¡el entierro costó solo £ 6, 10 s 2 peniques sin velas! Solo había el coche fúnebre y dos carruajes además de su carro vacío porque su situación financiera era lamentable y el público en ese momento estaba profundamente preocupado por los horrores de la Revolución Francesa; los historiadores podrían notar que es muy probable que su muerte coincidiera con el decapitación de María Antonieta (nacida en 1755), reina de Francia! 
En los registros de entierros en la iglesia para el mes de octubre de 1793, solo hay una entrada para el 22 de octubre, la de John Hunter, pero no hay información sobre el número de bóveda.
Cuando se anunció en 1859 que estas bóvedas iban a ser despejadas, varias personas interesadas, incluido Frank Buckland, una de las mayores autoridades en historia natural en ese momento, instaron a que los restos de Hunter fueran enterrados de nuevo en la Abadía de Westminster. 
La verificación del cuerpo parece haber quedado en manos de Richard Owen, quien descendió a las bóvedas de St. Martin-in-the-Fields con Frank Buckland para inspeccionar el ataúd.
Gracias a los esfuerzos de John Flint South (1797-1882), el cuerpo de Hunter fue enterrado de nuevo en la Abadía de Westminster, y South mismo escribió la inscripción en la lápida allí: 
“El Real Colegio de Cirujanos ha colocado esta placa sobre la tumba de John Hunter para recordar su admiración por su genio como un intérprete bendecido del poder divino y su sabiduría sobre el trabajo de las leyes de la vida orgánica y su agradecida veneración por sus servicios a la humanidad como el fundador de la cirugía científica”.
Desde alrededor de 1770, a John Hunter se le conocía como coleccionista de piezas anatómicas y en 1783 al trasladarse a Leicester Square abrió su colección de más de 13.000 piezas al público en forma de museo. 
Sus trabajos como maestro de anatomía le habían llevado a entablar amistades “poco recomendables”, sobre todo, con los denominados “resurreccionistas” para lograr cadáveres frescos para sus alumnos que le permitieran ahondar en su investigación sobre el cuerpo humano. Al mismo tiempo, su fascinación por la vida en su conjunto, le llevo a experimentar con animales vivos en su casa de campo. Como anécdota, su casa anterior en Leicester Square tenía dos fachadas, en la fachada principal atendía a los clientes ricos durante el día y en la fachada trasera, que daba a un callejón, los “resurreccionistas” le entregaban los cadáveres para su escuela de anatomía.
Además de los conocimientos obtenidos de sus experimentos con animales, gran parte de su formación puede atribuirse a su experiencia militar. Hunter preconizó una actuación quirúrgica restauradora que debía seguir las pautas marcadas por la naturaleza: la cicatrización dependía de una capacidad innata del organismo y la tarea del cirujano sería ayudar a la Naturaleza en éste sentido. 
Publicó además en vida "La Historia Natural de los Dientes Humanos" (Londres, 1771) y "Observaciones de algunas regiones animales" (Londres, 1786).
Laín Entralgo señala que en la obra de John Hunter hay que considerar dos aspectos: los hallazgos particulares, en algunos casos extraordinariamente importantes, y la orientación general. 
Entre los primeros destacan sus contribuciones al conocimiento de la anatomía del nervio olfatorio y del útero grávido; a la fisiología de la circulación placentaria; al tratamiento quirúrgico de los aneurismas y a la reparación de los tendones desgarrados; sus estudios científicos sobre el diente humano; sus trasplantes de espolón de gallo a su cresta y su autotrasplante de piel para curar una úlcera de su pierna. 
Pero, por encima de estas notables contribuciones, el sentido general de su obra consiste en fundamentar la patología en la experimentación y la integración de múltiples concocimientos.
Respecto a su contribución a la traumatología, destacan su doctrina general sobre el tratamiento de las fracturas y el concepto de la reeducación muscular tras la consolidación ósea: defendió, por tanto, la práctica de la movilización precoz. También describió como evaluar la fuerza en un músculo debilitado. Estudió los cuerpos libres intraarticulares, las pseudoartrosis y el proceso de consolidación de las fracturas.
El popular dicho de John Hunter: “no pienses, experimenta” ha inspirado a generaciones de cirujanos modernos. El innegable mérito de Hunter fue basar el saber quirúrgico sobre los resultados de la investigación biológica y la patología experimental y para él, el cirujano no podía ser realmente eficaz sin un conocimiento suficiente de las causas y los mecanismos patogénicos de la enfermedad. La fisiología debería ser para el cirujano tan importante como la anatomía, porque la estructura anatómica es tan solo la expresión estática de la actividad funcional. 
El gran logro de este autor fue impulsar la actividad del cirujano hacia una cirugía sistemática, reglada, basada en la anatomía humana, en la anatomía patológica y en la experimentación. Su obra quirúrgica marca el verdadero despegue científico de la cirugía europea, sentando las bases de un saber quirúrgico que abriría las puertas a muchas especialidades, entre ellas a la Traumatología.
Como señala el historiador francés Henry E. Sigerist, la importancia de Hunter radica en que abrió el camino a la observación y revalidó la utilidad de la cirugía para la medicina, haciéndolas complementarias. 
Además de ser un cirujano práctico, como sus contemporáneos, fue a la vez un gran científico. Un claro ejemplo de su fervor hacia el empirismo lo encontramos en una de sus cartas dirigidas al científico inglés Edward Jenner en las que le decía: "¿Para qué pensar?, ¿por qué no ensayas el experimento?". 
Henry T. Bucle en su Historia de la Civilización en Inglaterra, escribió acerca de John Hunter: “Sólo tengo un nombre más que agregar al espléndido catálogo de hombres escoceses del siglo XVIII. Sin embargo, es el nombre de un hombre que por comprensión y genio original debe ser colocado por encima de cualquier filósofo que Escocia haya producido”. 
Por todo ello no es de extrañar que numerosos autores, entre ellos, Sir James MacKenzie, prestigioso cardiólogo del siglo XIX, estén de acuerdo en recordar a John Hunter como el Shakespeare de la Medicina, en reconocimiento a su importante lugar que ocupa dentro de la Medicina Inglesa, al igual que William Shakespeare lo ocupa dentro de la literatura homónima.
John Hunter es considerado el fundador de la Patología Quirúrgica porque fundamentó esta ciencia en la investigación biológica y experimental. Sus aportaciones a la cirugía fueron muy importantes y a lo largo de su carrera experimentó con animales vivos, dejando una colección de más de 13.000 piezas anatómicas de humanos y animales que hoy se conservan en el College of Surgeons de Londres.
El ejemplo de Hunter de recolectar especímenes fue contagioso. 
Sir William Blizard (1743-1835), Sir Astley Paston Cooper (1768-1841), Heaviside (sin datos disponibles) y otros cirujanos formaron colecciones, ahora dispersas. El cuidado que implica el mantenimiento y supervisión de tales museos es muy grande. El museo de Hunter casi pereció. Sus albaceas, Matthew Baillie y Evarard Home, con buen juicio, contrataron los servicios de William Clift (1775-1849), quien había sido asistente y artista de John Hunter. 
Clift preservó los especímenes de la descomposición mediante el uso juicioso de dos galones de alcohol de vez en cuando. No tenía libros, así que leyó e hizo extractos de los manuscritos de Hunter. Las transcripciones se hicieron a partir de algunas de las notas destruidas posteriormente por Evarard Home. 
Fueron publicados por Sir Richard Owen (1804-1892) bajo el título “Essays and Observations”, en 1861. Durante siete años, Clift recibió 7 chelines semanales y mansamente como salario. A cambio de estos servicios, se convirtió en el primer conservador cuando el gobierno compró la colección y se la confió al Colegio de Cirujanos en 1800. Clift fue conservador hasta 1842. El museo contiene en orden, grandes y pequeños, todo lo que Hunter pudo conseguir. - camarones y tiburones, colibríes y avestruces, musarañas y ballenas. Del género humano, enanos y gigantes. Los animales que ahora vivían en la tierra no eran suficientes, debía tener formas fósiles. La fama de Hunter fue tal que se trajeron animales nuevos o raros a Londres para pedir su opinión.
Las dificultades que John Hunter había encontrado para obtener su propia formación quirúrgica lo hicieron ansioso por enmendar las condiciones de los demás. Incluso en sus primeros días en Londres, "hablaba de anatomía" con los estudiantes residentes en Covent Garden mucho después de que terminaran las clases del día. Cuando tuvo una casa propia, comenzó a dar conferencias sobre anatomía aplicada y cirugía, y muchos de los principales cirujanos y anatomistas, tanto en Gran Bretaña como en América del Norte, debieron su formación inicial y el posterior éxito a las enseñanzas de John Hunter; su atención a las necesidades de sus pacientes y sus esfuerzos por idear medios no solo para curar sino también para prevenir enfermedades no podían dejar de atraer al estudiante entusiasta. 
En la lista de sus alumnos hay muchos que más tarde alcanzarían la fama por derecho propio, como John Jones, el estadounidense John Morgan (1735-1789), el estadounidense William Shippen 1736-1808), William Lynn (fallecido en 1837) John Abernethy (1764-1831), el estadounidense Philip Syng Physick (1768-1837), Anthony Carlisle (1768-1840) y Sir Astley Paston Cooper (1768-1841). A través de ellos, su influencia pasó a las siguientes generaciones de estudiantes de medicina y cirujanos.
También Edward Jenner fue inicialmente su alumno y se convirtió en un amigo cercano que notó por primera vez que sufría de angina. Los ataques de Hunter eran frecuentemente precipitados por trastornos emocionales y predijo correctamente que uno de ellos le causaría la muerte.

* Isabel Mª Peral Martínez - María Ramírez // Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid // Reduca (Recursos Educativos) // Serie Congresos Alumnos. 6 (4): 132-137, 2014
* Scientific Community - 2021

08/05/2022

DR. WILLIAM EDWARD HUNT

Neurólogo y Neurocirujano norteamericano nacido el 26 de noviembre de 1921 en Columbus, Franklin, Ohio.
Hijo de William Willard Hunt y Marian Armina Lerch y el 5to. médico de la familia.
Casado el 17 de marzo de 1945 con Virginia Reimold.
Se recibió de Bachiller en Artes (cum laude) y de doctor en medicina con honores en el Estado de Ohio en 1943 y 1945 repectivamente.
Sirvió como interno en el Hospital General de Filadelfia entre 1945-1946; formó parte del Cuerpo Médico de la Armada de los Estados Unidos como Capitán entre 1946-48 y asistente residente de cirugía en el White Cross Hospital de Columbus entre 1948-49.
Fue tambien asistente y luego residente de cirugía neurológica en el Barnes Hospital del Colegio de Medicina de la Universidad de Washington, St. Louis, Mo.
En 1953 trabajó en la Facultad Estatal de Ohio como instructor, en 1955 como Profesor Asistente, en 1961 como Profesor Asociado, Director de Cirugía Neurológica en 1962 y Profesor en 1964.
Es miembro honorario de Phi Betta Kappa, Alpha Omega Alpha y Sigma Xi.
Adicionalmente a su especialización en Cirugía Neurológica, los intereses de investigación del Dr. Hunt han estado principalmente en los campos de la fisiología sensorial, la dinámica cerebrovascular y los problemas clínicos relacionados con el dolor y los trastornos vasculares del cerebro.
Ha escrito numerosos artículos profesionales y publicaciones en revistas profesionales.
Fue miembro de la Academia de Medicina de Columbus and Franklin County, la Asosiación Americana de Cirujanos Neurológicos, la Sociedad de Cirujanos Neurológicos, la Sociedad de Neurocirujanos de América, la Academia Americana de Cirujanos Neurológicos, del Colegio Americano de Cirujanos, de la Asosiación Médica Americana, de la Sociedad para la Neurociencia, de la Asociación Médica Panamericana, de la Sociedad Internacional de Cirugía de Francia, de la Royal Society of Medicine, de la Federación Mundial de Sociedades de Neurocirujanos, de la Asociación Central de Neurosiquiatría de Ohio, de la Asociación Médica del estado de Ohio, entre otras.
Fue la primera persona en recibir el premio Lifetime Achievement Award de la Sociedad Neurológica de América.
Es epónimo de la entidad oftalmológica síndrome de Tolosa-Hunt y de la clasificación de Hunt-Hess para hemorragias intracraneales.
Hunt y Robert McDonald Hess Jr. (1931–2019) fueron pioneros en revolucionar el manejo quirúrgico temprano de aneurismas intracraneales rotos.
Al principio de su carrera como profesor de neurocirugía en la Universidad Estatal de Ohio, el Dr. Hunt adoptó un método sistemático para identificar los síntomas clínicos de los pacientes que presentaban hemorragia subaracnoidea como candidatos para cirugía inmediata o diferida.
Como residente de neurocirugía de la Universidad Estatal de Ohio, el Dr. Hess fue un colaborador clave activo en los estudios de aneurisma del Dr. Hunt. 
Descrita como una modificación del sistema de clasificación de Botterell, la escala de Hunt-Hess que califica el riesgo de supervivencia de someterse a una cirugía inmediata de aneurisma intracraneal se implementó y validó en una serie de pacientes consecutivos de 18 años en el White Cross Hospital, Columbus, Ohio.
El Dr. Hunt y el Dr. Hess demostraron que para pacientes con hemorragia subaracnoidea al ingreso con grados I y II de Hunt-Hess, lo que indica retención de la conciencia y déficits neurológicos mínimos, el tratamiento quirúrgico inmediato produjo una tasa de mortalidad <20 %.
En comparación, los pacientes con grado III o superior tenían una tasa de mortalidad >50 %, lo que sugiere que, en su lugar, se debe buscar un tratamiento conservador. 
Como investigador principal, el Dr. Hunt fue ampliamente considerado internacionalmente como un experto en el campo del tratamiento de aneurismas intracraneales, y finalmente se desempeñó como miembro del comité de la Federación Mundial de Sociedades de Neurocirugía (WFNS) para publicar también una escala universal de clasificación de hemorragia subaracnoidea. 
Murió el 26 de enero de 1999, debido a una ruptura recurrente de su aorta torácica.

* Universidad Estatal de Ohio - 1974
* LITFL

07/05/2022

DR. JAMES RAMSAY HUNT

James Ramsay Hunt fue un destacado neurólogo estadounidense del siglo XX. 
El nombre de Ramsay Hunt se conoce hoy en día porque varios trastornos neurológicos llevan su nombre, incluido el síndrome del ganglio geniculado herpético y una forma de ataxia y mioclonías. A pesar de su importancia en el campo de la neurología, se han registrado pocos detalles biográficos sobre la vida de Hunt.
Nacido en Filadelfia el 1 de febrero de 1872.
Estudió en París, Viena y Berlín.
Se graduó como médico en la Universidad de Pensilvania en 1893. 
Fue nombrado instructor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cornell entre 1900 y 1910 y trabajó con Charles Loomis Dana (1852-1935), principalmente en la anatomía y las características clínicas del cuerpo estriado y el cerebelo. 
En 1924, se convirtió en profesor titular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Columbia. En la Primera Guerra Mundial ascendió al rango de Teniente Coronel en el Cuerpo Médico del Ejército, sirviendo en Francia como director de neuropsiquiatría. 
Formó parte de la facultad del Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia en 1911-13 y nuevamente desde 1924 hasta su muerte. 
Fue neurólogo consultor y neurólogo asistente principal en el Instituto Neurológico de Nueva York desde 1914 hasta 1937. 
A pesar de su alto rango en neurología, se han registrado pocos detalles biográficos sobre su vida. 
Sus 29 libros de casos se encuentran en los archivos de la biblioteca de Ciencias de la Salud de la Universidad de Columbia y contienen alrededor de 5019 casos que datan de 1903 a 1937. 
Sin duda, fue uno de los neurólogos más destacados de su época. Sus investigaciones y escritos fueron diversos y muestran originalidad y fina atención al detalle con astutas deducciones sobre la patogenia. Murió el 22 de julio de 1937 en Katonah, Nueva York, dejando dos hijos, Alice Hunt Sokoloff, una consumada música y biógrafa, y James Ramsay Hunt Jr, un oficial de inteligencia de la CIA.
Ramsay Hunt tuvo la distinción de tener al menos tres síndromes que llevan su nombre. El más conocido es el herpes zóster ótico. La disinergia cerebelosa mioclónica es la segunda. En tercer lugar, está la atrofia progresiva del globo pálido (atrofia primaria del sistema palidal), la base de la parálisis juvenil agitante de Hunt. 
Menos conocido, pero de importancia clínica, es su descripción de 1914 de las características clínicas producidas por la oclusión de la arteria carótida, y también proporcionó una descripción temprana del atrapamiento del nervio cubital palmar profundo.
En 1907 publica las alteraciones clinicopatológicas que se asocian a la inflamación herpética del ganglio geniculado.
A pesar del tiempo transcurrido, no disponemos de una definición concreta del síndrome de Ramsay Hunt (SRH), a consecuencia fundamentalmente de su gran variabilidad clínica. Aunque en sentido estricto el criterio diagnóstico vendría determinado por la tríada sintomática de dolor, vesículas en pabellón y parálisis facial, incluso la descripción original de Hunt incluye en el síndrome, síntomas del VIII par. 
Tampoco parece exacto el concepto inicial de ganglionitis, pues los estudios histopatológicos, aunque demuestran algunos cambios ganglionares, destacan como fundamentales los infiltrados linfocitarios a lo largo del VII par. Y si las alteraciones del nervio facial son discutibles, las que se producen en el hueso temporal son desconocidas. 
Está producido por el virus de la varicela zóster (VVz), DNA virus de la familia alfa-herpes-virus, neurotrópico y exclusivamente humano, que tiene la particularidad de ser el agente causal de dos enfermedades diferentes: la varicela, que aparece durante la primera exposición y ocurre habitualmente en la infancia, y el herpes zoster (HZ), que resulta de la reactivación del virus, porque después de la primoinfección, queda acantonado durante toda la vida en los ganglios craneales y en los ganglios dorsales, sensoriales y autonómicos, de los nervios espinales de todo el neuroeje. 
Dependiendo de la afectación nerviosa y por motivos desconocidos, se combinan diferentes síntomas motores, sensitivos, sensoriales y vegetativos que producen una gran variedad de patrones clínicos, algunos de difícil diagnóstico.

* Rev. ORL, 2021, 12, 1, 3-17 // Ediciones Universidad de Salamanca
* Pearce, J M S. - Practical Neurology; London Tomo 7, N.º 3,  (Jun 2007): 182.

DR. FRANCOIS-JOSEPH HUNAULD

Anatomista francés nacido en Châteaubriant el 24 de febrero de 1701.
Hunauld provenía de una familia de médicos. Su tío abuelo por parte de padre fue Pierre Hunauld, médico y profesor de medicina en Angers y su padre René Hunauld fue médico en Saint-Malo. Comenzó sus estudios en Angers, donde se convirtió en magister de Arte después de sólo un año. 
A los 18 años se fue a París, donde permaneció hasta que se le confirió el doctorado en medicina en Reims, a los 21 años. 
Al regresar de Reims a París, se dedicó en particular a los estudios anatómicos con Jacob Benignus Winsløw (1669-1760) y Joseph -Guichard Duverney (1648-1730) quien, en 1724, lo recomendó como miembro de la Académie des Sciences. 
En 1730 muere Duverney y lo sucede como instructor de anatomía en el Jardin du Roi, cargo que mantuvo hasta su muerte en París, el 15 de diciembre de 1742. 
Es recordado por su trabajo en el campo de un importante museo anatómico. Muchos de sus escritos fueron publicados en "Mémoires de l'Académie des Sciences".
Hunauld fue un sectario diligente e hizo algunas contribuciones en el campo de la osteología del cráneo, pero se destacó principalmente en la ciencia por sus descripciones de casos interesantes de monstruosidades.
En el "Nuevo Tratado de Física" (1742), obra poco conocida del doctor Hunauld, el autor cruza el conocimiento científico con lo maravilloso de la ficción.
Inspirándose en las "Charlas sobre la pluralidad de los mundos" de Fontenelle y "El espectáculo de la naturaleza" de Pluche, Hunauld presenta un viaje imaginario durante el cual figuras alegóricas y mitológicas descubren al narrador, un joven estudiante de medicina, la máquina del mundo, desde los reinados de minerales y vegetales al cuerpo humano.
El autor apela a los recursos discursivos del mecanismo cartesiano pero, consciente de los límites de este sistema explicativo al dar imágenes sensibles de lo vivo, las realza con imágenes maravillosas que toma prestadas de la imaginación analógica y alquímica.
Llama la atención que las imágenes más adecuadas, según él, para representar a los vivos proceden del reino vegetal. La planta sería entonces una antimáquina.

06/05/2022

DR. JOHAN VILHELM HULTKRANTZ

Médico anatomista sueco nacido el 11 de diciembre de 1862 en Uppsala.
Fue profesor asistente en el Departamento de Fisiología de la Universidad de Upsala entre los años académicos 85-87, médico asistente en Sofiahemmet en Estocolmo entre octubre de 1891 y octubre de 1892, fiscal interino en el Departamento de Anatomía del Instituto Karol entre septiembre de 1994 y abril de 1899, doctorado en Universidad de Uppsala el 31 de mayo de 1897, Presidente del Comité de Atención Médica en Uppsala dirigido por la junta del Departamento Estatal de Biología Racial.
Se casa en Uppsala con Ebba Maria Elisabeth Maule.
Vilhelm sirvió en el Departamento de Fisiología en Uppsala bajo F. Holmgren en Sthlm y el zoólogo W. Leche fue su profesor de anatomía comparada. 
La cuestión de cómo distinguir diferentes razas dentro de la raza humana era relevante en este momento. Una forma era tomar diferentes medidas corporales en parte en personas vivas y en parte en partes de esqueletos de diferentes épocas. 
En 1896, Vilhelm propuso que la Sociedad Sueca de Antropología y Geografía realizara un estudio exhaustivo del carácter racial del pueblo sueco. La propuesta fue adoptada y H, G Retzius y CM Fürst se convirtieron en líderes del trabajo. 
Se examinaron todos los reclutas entre 1897 y 1898, un total de 45.000 hombres. Al procesar el material, Retzius H se hizo a un lado después de no estar de acuerdo en una batalla por la nominación. Retzius y Furst publicaron los resultados en 1902 como "Antropologia Sueca". 
Vilhelm escribió varios estudios sobre cráneos de diferentes pueblos. Su obra antropológica más importante es la recopilación de la longitud corporal de los reclutas suecos durante el período 1840-1926. Muestra que la longitud aumentó continuamente 9 mm por década.
Un trabajo básico es la publicación de Hultkrantz sobre una rara malformación del cráneo en relación con la ausencia de la clavícula (Dysostosis cleidocranialis). 
Sus observaciones sobre la dirección de la escisión en el cartílago articular mostraron cómo las fuerzas mecánicas afectan la estructura del tejido del cartílago y que el cartílago no es la masa amorfa que se consideraba con la tecnología histológica de la época. 
La disertación sobre la articulación del codo trató tanto la anatomía como la función de la articulación. Elaboró ​​una teoría sobre el control de nuestros movimientos, problema que después de su época fueron abordados con métodos neurofisiológicos.
Tras el redescubrimiento de las leyes de Mendel sobre la herencia, surgió el deseo de conocer las características biológicas del pueblo sueco. Se pensó que podrían contrarrestar la "mala" herencia. 
En 1922, se estableció el Instituto Estatal de Biología Racial bajo el liderazgo de H. Lundborg y en 1936 sucedió a G. Dahlberg. 
Hultkrantz fue miembro del directorio del instituto y, junto con Dahlberg, publicó un cálculo teórico-matemático de la prevalencia de una predisposición hereditaria en una población y en la predisposición del portador de la predisposición. 
Cuando los restos de Emanuel Swedenborg llegaron a Suecia en 1908, Hultkrantz participó en la investigación del ataúd y publicó la historia al respecto; así se vio arrastrado a la curiosa cuestión del cráneo de Swedenborg.
Hultkrantz trabajó a fondo y durante mucho tiempo en sus problemas, los atacó incondicionalmente, trató de iluminarlos con experimentos mecánicos ingeniosamente ideados y dedicó gran cuidado al lenguaje y la forma en sus escritos. Era un buen dibujante, se divertía enseñando y hacía interesante la anatomía al conectarla con lo práctico. Exigió sólidos conocimientos de los alumnos y fue muy apreciado por su interés personal en los alumnos, su amabilidad, su buen humor y sus justos interrogatorios.
Hultkrantz fue elegido para varios espacios políticos y se comprometió con el trabajo social y humanitario, así como con la ilustración popular médica e higiénica, todo en su opinión de que la sociedad debe ser influenciada por la visión biológica de la vida del médico.
Falleció el 14 de febrero de 1938 en Uppsala.
En una conferencia dada en la Universidad de Uppsala expresó:
"Nunca podemos alejarnos de las leyes elementales eternas de la vida y, por lo tanto, no entramos en conflicto con estas, sino que en cambio, debemos hacer la mejor aplicación posible de ellas. Es sobre la calidad del material humano que depende el desarrollo futuro de una nación. Debemos mantener constantemente el punto de vista eugénico ante nuestros ojos, si deseamos que nuestra lucha sea no solo de uso momentáneo, sino también una bendición y no una maldición para la próxima generación. El individuo desaparece, pero la raza sigue viva; cualquier violación de su interés debe considerarse como un sacrilegio".

* Lars Oberg - Diccionario Biográfico Sueco 

DR. MAX HUHNER

Médico urólogo nacido en Alemania el 30 de junio de 1873.
Hijo de Edward Huhner y Minna Huhner.
Casado con May Levy.
Murió el 8 de noviembre de 1947 (74) en New York, EEUU.
En 1929 publicó "A practical treatise of disorders of the sexual function in the male and female" y en 1945 "The diagnosis and treatment of sexual disorders in the male and female: including sterility and impotence".
Creador del PCT.
La prueba poscoital (PCT) (también conocida como prueba de Sims, prueba de Huhner o prueba de Sims-Huhner), descrita por Sims en 1866 y modificada por Huhner en 1914, es una prueba en la evaluación de la infertilidad. 
La prueba examina la interacción entre el esperma y la mucosidad del cuello uterino. 
La prueba PCT, o Simms-Huhner, examina la supervivencia de los espermatozoides en el moco cervical y determina si los espermatozoides están migrando hacia el sistema reproductor femenino. No predice si el embarazo puede ocurrir. La prueba se realiza después de 2 días de abstinencia sexual y de 1 a 2 días antes de la ovulación, cuando el moco cervical estimulado por estrógenos es abundante. Se pueden usar BBT o el aumento de LH en la mitad del ciclo para determinar el momento del PCT. El moco se retira del canal endocervical dentro de las 8 horas posteriores al coito y se examina. 
La presencia de cualquier espermatozoide móvil en la mucosidad alcalina sugiere una técnica coital adecuada y una interacción normal entre la mucosa cervical y la esperma.

05/05/2022

DR. EDWARD JOHN WALTER BOWIE

Edward John Walter Bowie ("Walter") fue una de las figuras más coloridas en la hematología contemporánea, combinando logros científicos con una personalidad extrovertida genial. 
Nació el 10 de marzo de 1925 en Church Stretton, Shropshire, donde su padre era médico. 
Pasó su infancia en Doncaster, donde adquirió los matices de Yorkshire ideales para sus monólogos Stanley Holloway, con los cuales en la vida posterior deleitó a sus colegas estadounidenses. 
Sus estudios en Oxford fueron interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial, donde sirvió en la Royal Navy como subteniente a cargo de un bote de torpedos de motor en los aterrizajes del día D. Después de la guerra, regresó a Oxford para comenzar la escuela de medicina, seguido por University College Hospital, Londres. 
En 1949 se casó con Gertrude Susi ("Trudi") Ulrich en Suiza. 
En 1954, después de la calificación y capacitación en los hospitales de Londres, emigró a Manitoba, Canadá, para comenzar la práctica médica general. Cuatro años más tarde se mudó a los Estados Unidos con su esposa y sus cuatro hijos para comenzar una beca en medicina interna en la Clínica Mayo. 
Según un título de EM del Mayo, se unió al personal de consultoría en 1961 en la División de Hematología y Medicina Interna
Bajo el difunto Charles A Owen, Jr y John H Thompson, Jr, Walter desarrolló experiencia especial en Hemostasia y coagulación de sangre. 
Walter recibió muchos premios por sus contribuciones. En 1971 fundó la sección de investigación de hematología de Mayo y lideró el Laboratorio de Coagulación Especial de Mayo (fundado por el Dr. Owen en 1950) y la Clínica de Coagulación Afiliada, que dirigió hasta 1989. 
Después de la jubilación en 1990, dirigió el Laboratorio de Coagulación General e hizo contribuciones a la práctica, la investigación y la educación del laboratorio hasta 1996. 
Con el Dr. William L Nichols coeditó el "Dr. Charles A Owen's - Monograph A History of Blood Coagulation", publicado en 2001, y con el Dr. Gerald Gilchrist escribió "Sangrado y trombosis en Mayo Clinic: A Breve historia", publicada en 2005. 
Durando más de 40 años de práctica clínica, investigación y educación en hemostasis y trombosis, Walter proporcionó contribuciones importantes, escribiendo más de 300 artículos, capítulos de libros y cinco libros. 
En 1963, él y sus compañeros de trabajo informaron por primera vez la importancia de la trombosis en pacientes con lupus eritematoso sistémico y anticoagulantes circulantes. Los intereses especiales estaban en trastornos plaquetarios cualitativos y en la enfermedad de Von Willebrand. 
Las contribuciones incluyeron: (a) un modelo porcino de la enfermedad de Von Willebrand con estudios del tiempo de hemorragia, la retención de plaquetas y la formación de tapones hemostáticos, incluido el uso del bloqueo de anticuerpos monoclonales del factor Von Willebrand y sus receptores de plaquetas; (b) Estudios de colaboración en aislamiento y primeras observaciones de la estructura multimérica del factor von Willebrand; (c) investigación pionera que revela la importancia del factor von Willebrand en el proceso aterosclerótico; (d) uso de trasplante de órganos y médula ósea para demostrar fuentes y roles de varios grupos de carrocería de factor Von Willebrand en la hemostasia; (e) El aislamiento del factor de coagulación porcina VIII, clonación del gen del factor VIII humano, la definición del estado mutacional de los portadores potenciales de la hemofilia; y (f) la introducción del factor VIII recombinante para tratar la hemofilia. 
Walter sirvió en comités y juntas editoriales nacionales e internacionales, entregó numerosas conferencias y recibió muchos premios, por ejemplo, la Fundación Mayo al investigador distinguido en 1996. Obtuvo el Oxford DM en 1987 y en 1991 recibió el Premio a la Carrera Distinguida de la Sociedad Internacional sobre Trombosis y Hemostasia (ISTH). 
Fue vicepresidente del octavo Congreso de ISth en Toronto (1981), presidió el Comité Científico y de Estandarización (SSC) (1988-90) después de servir como Secretario y también presidió el Subcomité de Modelos Animales del SSC (1981-4). 
Walter también estuvo activo en la Federación Mundial de Hemofilia, incluida la presidencia de su Comité de Enfermedades de Von Willebrand (1983-9) y en la Fundación Nacional de Hemofilia de EE. UU. 
En 1990, su reunión de jubilación sobre la enfermedad de Von Willebrand se celebró en la Clínica Mayo. 
Además de su propia carrera distinguida, Walter alentó y fomentó las carreras de muchos otros. Los colegas y amigos de todo el mundo apreciaron su manera abierta y su amabilidad. Era un hombre grande en todos los sentidos, física y temperamentalmente, con un fuerte amor por el aire libre y, particularmente en su encantadora finca de campo en Rochester, Minnesota.
Le sobreviven su esposa, Trudi, su constante compañera; cuatro hijos, Katherine, Christopher, John y James y siete nietos.
Murió el 16 de marzo de 2008 después de una larga enfermedad causada por un accidente de esquí que amenazó su vida durante 14 años.

* Leon Poller - The University of Manchester - BMJ Clinical Research - Nov 2008

DR. GRAHAM ROBERT VIVIAN HUGHES

Graham Hughes, experto en patologías autoinmunes, nació el 26 de noviembre de 1940 en Liverpool, Inglaterra.
Estudió en las universidades de Gales (1961-1964) y Londres (1964-1967). Durante este tiempo recibió varios premios, como el Premio Nacional del Reino Unido para la Cirugía y el Premio del Hospital de Londres en Medicina y Patología Clínica. Más tarde, la especialización en medicina interna y reumatología comenzó en el Hospital de Londres.
Durante dos años amplió su entrenamiento como investigador con el profesor Charles Christian, primero en la Universidad de Columbia y luego en la Universidad de Cornell (Nueva York). Después de esta etapa, regresó a Londres, al Hospital Hammersmith, donde ganó el Premio Hutchinson para la Investigación Clínica (1972). 
Más tarde se hizo cargo de la dirección del servicio de reumatología y creó la primera unidad de enfermedades del tejido conectivo. Combinando su trabajo de atención con el maestro, Hughes se convirtió en parte de la facultad de la Royal Medical School en la Universidad de Londres y fundó el Hospital de la Universidad de las Indias Orientales.
Desde 1985 ha sido director de la Unidad de Investigación Lupus del Instituto Rayne, en el Hospital de St. Thomas de Londres, donde ha revisado los orígenes de la búsqueda del síndrome antifosfolípidos, conocido como síndrome de Hughes en literatura científica, así como la descripción clínica de la patología, vinculada al riesgo cardiovascular.
Es el editor fundador de la revista internacional Lupus.
Hughes colabora con grupos de investigación biomédica en Londres y Barcelona, ​​y especialmente con equipos científicos en la UB. Uno de los ejemplos más importantes científicamente en esta colaboración es la organización anual de un curso de posgrado de alto prestigio (diez temas en enfermedades autoinmunes y reumatología) desarrollados en los últimos años con la facultad de medicina y el hospital clínico de Barcelona.
La actividad científica de Hughes ha sido premiada con varios reconocimientos, incluido el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Marsella (2001), el Premio Internacional de Rheumatología Iilar (1993), presidente vitalicio Lupus UK, miembro del Salón de la Fama del Lupus Estadounidense, medalla de oro Sociedad de Medicina de Filadelfia (2002), ganador del premio internacional de investigación en Reumatología (ILAR) y premio AESKU a la trayectoria.
Forma parte del Consejo Editorial de 23 revistas.
Mas de 300 becarios visitantes han sido capacitados por él, de los cuales 61, son Catedráticos de Reumatología.
Hughes es un escritor prolífico. Tiene mas de 1000 publicaciones en revistas de investigación revisadas por pares, 15 libros, numerosos capítulos, revisiones y muchos primeros informes de casos en su haber.

* Universitat de Barcelona
* Journal of the Association of Physicians of India (JAPI) - 2015

DR. ARTHUR CYRIL HUDSON

Aunque comparativamente poco conocido fuera de su país o incluso de su propio hospital universitario, fue un hombre notable tanto por su mérito profesional como por sus inusuales cualidades personales.
Arthur Cyril Hudson, el hijo menor de cuatro hermanos del vicario de Bingley, Yorkshire, Albert Hudson, nació el 30 de noviembre de 1875. 
Se educó en Rugby y Trinity College, Cambridge, donde además de obtener una licenciatura, jugó tenis para la Universidad y se dice que habría ganado un rugger blue si hubiera tenido un físico más pesado. 
Ingresó a la Escuela de Medicina del Hospital St. Thomas en 1899, ganó la Beca Universitaria y obtuvo el título de M.B., B.Chir. (Cantab.) en 1902; procediendo a M.D. en 1906 y F.R.C.S. (Inglaterra) en 1905.
Ocupó citas quirúrgicas generales y oftálmicas en St. Thomas antes de convertirse en cirujano interno en el Royal London Ophthalmic (Moorfields) Hospital, donde pudo obtener una experiencia clínica y quirúrgica inigualable.
Su talento lo llevó a su nombramiento como curador, entonces el trampolín reconocido para el personal, y durante el ejercicio de este cargo obtuvo una amplia experiencia en patología ocular que fue la base de su buen juicio de las enfermedades oculares. Durante estos primeros años, no sólo produjo varias publicaciones cuidadosas y valiosas, sino que fue en gran parte responsable de mejorar los métodos asépticos en los quirófanos y redujo en gran medida la tasa de infectividad que resultó de las operaciones oculares en los primeros años del siglo.
En 1913 fue nombrado cirujano honorario de Moorfields y, tras la jubilación de J. B. Lawford en 1915, se unió a Herbert Fisher en el St. Thomas's Hospital y se hizo cargo del departamento de oftalmología en 1924 con P. G. Doyne como subalterno. 
Durante la guerra de 1914-18 tuvo una comisión en la RAMC (TA) y estuvo adscrito al 2nd London General Hospital.
Renunció a Moorfields a la temprana edad de 53 años, en parte para dar paso a un hombre más joven, pero continuó en su hospital universitario hasta que alcanzó la edad de jubilación (60) en 1935. 
Fue vicepresidente de la Sociedad Oftalmológica del Reino Unido y en 1932 -33, como presidente de la Sección Oftalmológica de la Royal Society of Medicine, pronunció el discurso presidencial sobre cirugía de cataratas.
Durante la guerra de 1939 a 1945, regresó para ayudar a su antiguo hospital St Thomas's.
El trabajo de Hudson fue meticuloso y no tuvo en cuenta el tiempo. Sus cuidadosos exámenes, junto con su conocimiento de la patología, lo establecieron como un destacado médico que parecía casi vivir dentro del ojo. Para otros cirujanos oftálmicos de Londres, él era la primera opción para obtener segundas opiniones sobre problemas difíciles y, si tenía un defecto, era persistir durante demasiado tiempo en tratar de mejorar un caso sin esperanza. Como operador estuvo sin duda en primera fila, especialmente en cirugía de cataratas, pues era un artista con el bisturí de von Graefe. 
Como conferenciante, no era muy fácil seguirlo porque su voz no se escuchaba y porque nunca usaba ninguna forma de ilustración, aunque lo que decía era invariablemente sensato, aunque más bien por encima de las cabezas de algunos de sus oyentes. Para sus estudiantes de posgrado, fue el mejor maestro de su época debido a la minuciosidad de sus exámenes con el sencillo aparato disponible en ese momento y su disposición a discutir los problemas en profundidad.
En un período, no menos de una cuarta parte de los cirujanos oftálmicos en el personal de los hospitales universitarios de Londres habían sido su cirujano de planta en St. Thomas, lo que es prueba del estímulo de su ejemplo y su influencia en la oftalmología británica. Sus publicaciones fueron moderadas en número, pero siempre cuidadosamente compiladas y dignas de una atención especial, y su último artículo sobre un estereoscopio de su propio diseño se publicó a los 80 años. La "línea de Hudson" perpetúa su nombre en oftalmología.
Un relato de Hudson como cirujano oftálmico sería solo la mitad del retrato del hombre, ya que su personalidad era igualmente notable. Era un verdadero eduardiano y una reliquia de los días del cabriolé, la luz de gas y el soberano de oro, y pasó por la vida sin esposa, secretaria o automóvil. Como soltero, tenía mucho tiempo para leer y era un excelente conversador, ya que había adquirido conocimientos de casi todos los temas y era especialmente fuerte en muebles, obras de arte, historia natural y pesca del salmón. 
Llenó su gran casa de antigüedades y se convirtió en una autoridad en alfombras persas. Todos sus informes fueron escritos personalmente a mano y en sus cartas rara vez había una palabra sin objeto y nada fue alterado o borrado. En Londres siempre viajó en taxi y sus únicos otros viajes fueron en tren a Escocia porque nunca viajó al extranjero.
A lo largo de su vida, Huddie, como casi siempre lo llamaban, mantuvo su interés por los deportes. Asistió a los Juegos Olímpicos de Londres después de la guerra y siempre se mantuvo en contacto con las actividades deportivas y atléticas del St. Thomas's Hospital, siendo durante muchos años presidente del Lawn Tennis Club.
Hudson murió el 12 de mayo de 1962, a los 87 años, cuando sobreviven pocos de sus contemporáneos (entre los que se incluyen Coats y Parsons). 

* Obituary -  Brit. J. Ophthal. (1962) 46, 575.
* Royal College of Surgeons of England - 2014