20/02/2022

DR. EINOSUKE HARADA

Einosuke Harada fue un médico oftalmólogo japonés nacido el 25 Febrero de 1892 en Goryo, distrito de Amakusa, prefectura de Kumamoto y creció en Taragi, distrito de Kuma y Kumamoto, prefectura de Kumamoto.
Mientras asistía a la Facultad de Medicina de la Universidad Imperial de Tokio, se convirtió en médico del ejército. Se graduó de la Universidad de Tokio en 1917. Después de estudiar medicina interna, ingresó al Departamento de Oftalmología con el profesor Shinobu Ishihara en enero de 1922.
En diciembre de 1922, informó por primera vez "Un caso de coroiditis aguda difusa con desprendimiento de retina" en una reunión de oftalmólogos en Tokio; este trabajo se convirtió en un artículo en 1926, reconocido por su descripción completa de lo que ahora se conoce como enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada.
De 1923 a 1925 estudió oftalmología como asistente del profesor Ishihara.
Luego llevó a cabo investigaciones en el Departamento de Farmacología de la Universidad de Tokio, donde completó su disertación sobre "Estudios experimentales sobre los cambios del humor acuoso por diversas drogas" y recibió el título de doctor en ciencias médicas (DMSc) en 1929.
A partir de entonces, practicó en Nagasaki en el hospital de su suegro que también era oftalmólogo, pero fue reclutado en 1943 para el frente de batalla de Filipinas. Más tarde fue enviado a casa debido a una enfermedad.
Su hospital fue destruido por la bomba atómica el 9 de agosto de 1945.
Planeaba reabrir un nuevo hospital, pero enfermó de neumonía y murió el 20 de diciembre de 1946 a la edad de cincuenta y cinco años en Nagasaki.
En 1939, Jean Babel del Departamento de Oftalmología del Hospital Universitario de Ginebra, que había sido dirigido desde 1933 por Adolphe Franceschetti, reportó un caso correspondiente a la entidad descrita por Koyanagi en su artículo de revisión de 1929 y por Vogt en 1906. En este artículo, Babel realizó una extensa búsqueda bibliográfica sobre la enfermedad y propuso denominarla síndrome de Vogt-Koyanagi.
También indicó que el síndrome de Vogt-Koyanagi y la enfermedad de Harada eran muy parecidos, casi idénticos, con la excepción de que los síntomas sistémicos eran menos pronunciados en el síndrome de Vogt-Koyanagi. Para 1950, los dos términos se usaban de forma independiente y paralela.
El término enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada comenzó a utilizarse en 1955 en aproximadamente el 20% de los artículos publicados. Para 1970, la mayoría de los artículos publicados utilizaban el epónimo de enfermedad (síndrome) de Vogt-Koyanagi-Harada y para 2003 la casi totalidad de los autores utilizan la asociación de los tres nombres para sus publicaciones.
Sin embargo, en Japón, en el lenguaje cotidiano común, como en anuncios de simposios y talleres, el nombre "Harada byo" (enfermedad de Harada) se usa con más frecuencia que el nombre completo enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada.

Carl P. Herbort Æ Manabu Mochizuki - Int Ophthalmol (2007)
* Peoplepill

18/02/2022

DR. EGILL HANSEN

Oftalmólogo noruego, nacido el 11 de febrero de 1929 en Rakkestad, Østfold fylke.
Egill Hansen creció junto con dos hermanos menores en Rakkestad, en el sureste de Noruega, hijo de Karl Fredrik Hansen, carnicero y Agnes Helene Tjernnes.
Se graduó del gimnasio Østfold Høgere Almenskole, Mysen, en 1948 como alumno privado.
Estudió medicina en la Universidad de Oslo, graduándose en 1954.
Después de realizar su pasantía en varios hospitales, se convirtió en especialista en ojos en 1964 y en 1966 se convirtió en médico jefe asistente en la policlínica, departamento de oftalmología en Rikshospitalet en Oslo.
Desde 1966 estuvo a cargo de los archivos de los ciegos, y de 1967 a 1981 fue consultor y médico adjunto de Huseby, una institución educativa para personas con problemas de visión.
En 1979 se doctoró en medicina con una tesis sobre "Estudios selectivos de adaptación cromática...". En este trabajo, Hansen describe un nuevo método para investigar las funciones de los receptores en enfermedades oculares.
En 1980 ganó el Premio de Higiene de la Asociación Médica Noruega por un trabajo sobre las causas de la ceguera en Noruega, basado en los archivos de los ciegos. Debido a la falta de fondos públicos, este archivo extremadamente valioso se cerró en 1995.
En ese momento, sin embargo, las estadísticas se producían y distribuían tanto en noruego como en inglés.
De 1968 a 1975 Hansen participó en un comité organizado por la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera para estudiar los defectos visuales en los niños.
En 1971 fue miembro fundador del International Research Group on Color Vision Deficiencies, y en 1974 de la Perimetric Society.
Desde 1975 miembro de un grupo de trabajo en el IRGCVD para la estandarización de pruebas de color, procedimientos y plazos.
Fue presidente del grupo de perimetría de color en la Sociedad Perimétrica de 1976 a 1982.
Además de esto, ha participado en una serie de comités sobre ceguera, rehabilitación y demandas visuales en diversas profesiones.
Fue miembro del comité para organizar un congreso internacional sobre la enfermedad de Stengel (enfermedad de Stengel-Batten-Mayou-Spielmeyer-Vogt-Stock) en la comunidad minera de Røros.
Hansen ha dirigido un curso sobre percepción visual y enfermedades oculares en errores congénitos del metabolismo.
Con Niels Backen y Pål Bjerke ha establecido una unidad de electrofisiología en el Hospital Nacional (Rikshospitalet). En este hospital también fundó un museo médico-histórico para equipos oftalmológicos utilizados en el Rikshospitalet, y fue miembro de un comité de planificación para un museo médico. Sin embargo, Noruega todavía no tiene tal museo.
En 1960, Egill Hansen se casó con Lizzie Irene Knarberg (nacida en Copenhague en 1929). Ellos tuvieron dos niños.
Hansen es autor o coautor de unos 80 artículos sobre temas oftalmológicos. La mayoría de ellos se refieren a las funciones de los receptores en el ojo, la visión del color, la perimetría y las enfermedades relacionadas con la ceguera.
El Síndrome de Hansen-Larsen-Berg fue descrito por primera vez en 1976 por Egill Hansen, Kare Ingmar Berg, genetista noruego e Ingered Froyshov Larsen, internista noruego.
Es una enfermedad autosómica recesiva de origen desconocido.
Las características incluyen daltonismo total por distrofia progresiva de conos; sin función fotópica pero la función escotópica está bien conservada; el examen del fondo de ojo muestra atrofia retiniana sin pigmentación, vasos retinianos atenuados y palidez del disco; enfermedad hepática degenerativa, hipotiroidismo, “diabetes juvenil de inicio en la madurez”, infertilidad o abortos repetidos. 
La inteligencia y la esperanza de vida son normales.
Sin complicaciones reportadas. El nivel de azúcar en la sangre debe controlarse durante todo el período perioperatorio. Los medicamentos antihipoglucémicos y el régimen de insulina deben adaptarse a la gravedad de la enfermedad, la duración del ayuno y el tipo de procedimiento realizado. La enfermedad hepática grave es poco común, pero las anomalías de la coagulación, si las hay, deben corregirse antes de un procedimiento mayor. Debe evitarse el bloqueo perimedular en caso de coagulopatía.
Si existe disfunción hepática, se debe evitar el uso de halotano y relajantes musculares con metabolismo hepático. La succinilcolina no está contraindicada, pero es mejor evitarla, particularmente cuando se observan niveles anormales de creatina fosfoquinasa.

17/02/2022

DR. GERHARD HENRIK ARMAUER HANSEN

Armauer Hansen fue una personalidad interesante, poco estudiada por los historiadores de la medicina, pionero de la lucha antileprosa en una época en que esta enfermedad hacía estragos en Europa y en particular en su patria, Noruega. 
Una de las enfermedades que más han persistido en la memoria humana es, quizás, la lepra; desde los más remotos tiempos hemos oído hablar de ella, muchas veces despectivamente, siempre con temor. Sabemos que el leproso era una persona indeseable, que deambulaba por las calles con una campana en el cuello y vivía retirado de las ciudades. No se conoce con exactitud el origen de esta enfermedad; sin embargo, se le atribuye a regiones asiáticas o africanas. 
En la India también se conocía la lepra desde hacía muchos siglos. Por las razones que fueran, progresivamente se fue extendiendo al resto del mundo. Los egipcios padecieron la enfermedad y la trasmitieron a los hebreos. Se dice que Moisés sufrió de este mal, siendo tal vez uno de los primeros en intentar controlar su propagación al resto de su pueblo.
Durante la Edad Media la lepra continuó su difusión, al igual que otras enfermedades como la sífilis, debido principalmente a los intercambios comerciales y a las guerras que asolaban el mundo en esa época. En América su llegada se remonta a la colonización de españoles y portugueses. Además, con el arribo de los esclavos africanos se produjo su establecimiento definitivo en el Nuevo Continente.
La segregación del leproso se mantuvo por muchos años; se sabía que era una enfermedad contagiosa, lo que condujo al establecimiento de los leprocomios, instituciones especialmente construidas para el aislamiento del enfermo. 
En el siglo XVII y XVIII estos leprocomios se extendieron por toda Europa; incluso en países tan remotos como Noruega existían tres de ellos. Para el siglo XIX se adoptan otras teorías etiológicas, según las cuales el contagio se originaba en el hecho de comer carne, en factores relacionados con la herencia e, incluso, en la teoría ictiofágica. 
Para el año 1862, el Real Colegio de Medicina de Londres llegó a la conclusión de que la lepra no era contagiosa, y que se debería eliminar su segregación. Años más tarde se retoma esta necesidad, la cual sería confirmada posteriormente por Hansen.
Una de las figuras más resaltantes en el estudio de la lepra fue, sin lugar a dudas, Gerhard Henrik Armauer Hansen. Nace el 29 de julio de 1841, en Noruega, en la ciudad de Bergen; fue el octavo de quince hermanos. Su madre fue Elizabeth Concordia Schram, miembro de una familia de maestros ebanistas establecida en Bergen por muchos años. Su padre fue Claus Hansen, comerciante y mercader.
En 1859, Hansen comienza sus estudios de Medicina en la Universidad de Christiania (actualmente Oslo). Debido a la precaria situación económica de su familia, tuvo la necesidad de trabajar mientras realizaba sus estudios; fue profesor de una escuela para niñas y posteriormente pasó un año como suplente en anatomía. En su autobiografía narra que este período fue muy duro, lo que le producía gran fatiga física y mental. Por esta razón organizó su trabajo personal a tempranas horas de la mañana. 
Se graduó con honores en 1866. Inmediatamente continuó su internado en el Hospital Nacional de Christiania, y toma el cargo de médico de una compañía pesquera en una isla del norte de Noruega.
En 1868 regresa a Bergen. Para ese entonces, la lepra era en Noruega un grave problema de salud pública, por lo que existían varios hospitales para la atención de los pacientes. Entra como médico asistente al cuidado de los pacientes en el leprocomio Lungegaardshospitalet, bajo la dirección del Dr. Daniel C. Danielssen, quien fue un médico, destacado en la atención del leproso; conocía perfectamente los aspectos clínicos y patológicos de esta enfermedad.
En 1847 publica una extensa descripción de la lepra. Fue uno de los precursores de la teoría hereditaria de la lepra, y estableció en Bergen lo que posteriormente se convertiría en los Centros de Investigación contra la Lepra.
En este leprocomio Hansen y Danielssen trabajaron juntos, tratando de disminuir el sufrimiento de los pacientes con lepra. Visitaban lugares alejados en busca de los enfermos aislados, tratando de prestarles ayuda y conociendo las manifestaciones clínicas de la enfermedad.
Poco a poco, Hansen llega a la conclusión de que la lepra era una enfermedad que debería tener una sola causa; creó las bases epidemiológicas para su estudio, y estaba convencido que esa única causa estaba constituida por la acción de una bacteria, y que se contagiaba de una persona a otra. Por supuesto, en aquella época esta nueva teoría no fue bien acogida, sobre todo cuando se seguía especulando que el contagio era debido a la contaminación por carne, y que era producto de la herencia. A Hansen no le quedaba otro camino que descubrir el microorganismo causante de la enfermedad.
En una de sus primeras conferencias, Hansen expone sus puntos de vista sobre la teoría de transmisión bacteriana. De igual forma demuestra que con un cerco epidemiológico se podía disminuir los casos de pacientes infectados.
Hansen necesitaba profundizar sus conocimientos en histopatología, y en 1870 viaja a Bonn y luego a Viena, gracias a una beca que le fue otorgada. De regreso a Noruega continúa su intento de demostrar microscópicamente el agente causal de la enfermedad. Trabaja con biopsias recuperadas personalmente de varios pacientes, las que coloreaba parcialmente. Un año más tarde, nuevamente en Bergen, logra observar la bacteria causante de la lepra.
Es indudable la perseverancia de este hombre; en su autobiografía escribía sobre el tiempo que pasaba observando sus preparaciones microscópicas, y debió ser indescriptible la emoción que sintió en el momento en que por vez primera vio el terrible microorganismo. En el año 1873, Hansen tenía 32 años.
Su reporte, de más de 88 páginas, demuestra fehacientemente que Mycobacterium leprae es el agente causal de la lepra y que se trata de un bacilo, el cual reiteradamente observó en nódulos de los enfermos. Este reporte causó la burla de muchos de los científicos de la época. Sin embargo, no decayó; por el contrario, continuó con su intento de demostrar que su descubrimiento era correcto, y que debían tomarse medidas urgentes para tratar de erradicar este mal de su país y del mundo.
En esta época contrae matrimonio con la hija de Danielssen, Stephanie Marie, quien muere a los pocos meses de tuberculosis. En 1875, en segundas nupcias, se casa con Johanne Margrethe Tidemand, con quien tuvo un hijo, Daniel Cornelius Armauer Hansen. Los primeros años de casados fueron muy felices; sin embargo, su esposa comenzó a recriminarle sus largos períodos dedicados a sus trabajos científicos y, aunque llevaban una agradable vida social, se divorcia años más tarde de él, para casarse con un músico. A pesar de su divorcio, Hansen sigue apegado a lo que consideraba sus pasatiempos: la música y el teatro. Viajó mucho para disfrutar de las interpretaciones de diferentes artistas en toda Europa.
Durante su primer viaje a Viena, conoce a Charles Darwin. En la doctrina darvinista Hansen descubre su ideal científico, llegando incluso a publicar un libro al respecto. Se consideraba ateo y muy radical en sus conceptos, aunque sus amigos lo consideraban amable, de buen corazón y sin ambiciones personales.
En 1879 conoce a Albert Neisser, bacteriólogo alemán, quien lo visita, interesado de igual forma en conocer más sobre la lepra y sobre las experiencias por él conocidas. Hansen, con la sinceridad de un verdadero científico, muestra a Neisser todo lo que sabía acerca de la enfermedad, sus preparaciones y los bacilos causantes de la enfermedad por él descubiertos. No contento con esto, le facilitó bloques de material donde había encontrado la bacteria. 
Neisser regresó a Alemania y, al poco tiempo, esta vez utilizando mejores coloraciones y adoptando la coloración de Ziehl-Neelsen, publica el descubrimiento de la bacteria, sin mencionar la previa descripción de Hansen. Este conflicto se prolongó por mucho tiempo, y no fue sino hasta un congreso internacional sobre la lepra, en Berlín, que se le otorga a Hansen la autoría del descubrimiento de la bacteria.
Hansen continuó sus investigaciones tratando de cultivar la bacteria, sin ningún éxito, ni en medios artificiales ni en animales de experimentación. Con estas segundas observaciones tuvo la idea de inocular la bacteria en el ojo de una paciente con lepra y, aunque no hubo consecuencias de esta inoculación, como era de esperarse, la mujer lo llevó a la Corte. 
En 1880, fue encontrado culpable, teniendo que pagar una gran indemnización y siendo retirado de su cargo como médico residente del Hospital para Leprosos, en Bergen.
Aunque no pudo conseguir que le permitieran trabajar nuevamente, sus investigaciones sobre la erradicación de la lepra continuaron, y su Gobierno logró disminuir los casos de lepra en más de la mitad, en un tiempo relativamente corto.


La salud de Hansen decayó progresivamente a causa de la sífilis, enfermedad que contrajera durante sus años de estudiante. 
En 1900 sufrió sus primeros padecimientos coronarios, y años más tarde padeció graves ataques cardíacos, que le imposibilitaron por largo tiempo para continuar sus trabajos. Sin embargo, continuó sus visitas oficiales por todo el país. En una de ellas, el 12 de febrero de 1912, aprovecha para visitar a un amigo en Florø, en cuya casa muere.
La vida de Hansen está llena de altibajos; sin embargo tuvo la oportunidad de dedicarse por entero a lo que consideraba su pasión, logrando descubrir una de las bacterias más temibles, lo que le llevó a ser respetado por todo el mundo científico de su época y aún de nuestros días. Escribió mucho, no sólo trabajos científicos, sino que intentaba escribir en un lenguaje sencillo, para ser entendido por todos. Fue director del Museo de Bergen, lugar en el que se celebró su funeral. 
Perteneció a varias sociedades científicas, siendo uno de los fundadores de la Revista Noruega de Medicina, de la cual fue editor por muchos años. Recibió muchos honores. Fue miembro del Comité Internacional de la Lepra en 1897, y en 1909, en Berlín, fue aclamado como descubridor del bacilo de la lepra. Recibió la Orden de San Olav por sus contribuciones científicas. A los 60 años en 1900, se le erigió un busto que se exhibe hoy día en los jardines de la Universidad de Bergen, su ciudad natal.
Durante la época en que Hansen fue médico del Leprosario de Bergen, la enfermedad hacía estragos en Noruega. En 1857 por ejemplo existían registrados 2.233 enfermos, teniendo por lo tanto material humano suficiente para su investigaciones.
Hansen realiza el descubrimiento del bacilo en 1873, observando en preparaciones frescas tomadas de lepromas y sin coloración previa, la presencia de bastoncitos rectilíneos resistentes a la acción de la potasa. La naturaleza microbiana de estos bastoncitos fue establecida en 1879 por Neisser quien pudo colorearlos adoptando la técnica de Ziehl-Neelsen. El mismo Neisser habría de describir luego los "globi" o globías: los cúmulos de bacilos en forma de paquetes de cigarrillos, una de las características del Mycobacterium leprae según la terminología actual de la clasificación por Prevoc, y según esa clasificación el bacilo de Hansen es de la clase de los actino-micetales, orden myco bacteriales, familia myco-bactereaceas, género mycobacterium.
Los trabajos de Hansen relativos al hallazgo del bacilo fueron "Patología de la Morfea", publicado en los Archivos de Dermatología y Sifilografía de Berlín en 1871, en el que insinúa esta posibilidad; y el confirmatorio Bacilum-Leprae publicado en esa misma revista en 1880.
Durante toda su actuación como médico del leprosorio de Bergen y hasta el año 1912 en que falleció, Hansen produjo unos cuarenta trabajos y no solamente sobre la bacteriología. También describió la mano simiesca de la lepra I y II, descripción discutida por Zambaco Pachá.
También demolió la teoría de la ictiofagia con sus estudios en la región de Finmark, donde demostró que la ingestión de pescado aun en malas condiciones no producía lepra.
Su gran mérito sin embargo consiste en haber impuesto la doctrina del contagio con el hallazgo del bacilo que lleva su nombre. Muchas dificultades tuvo que vencer como todo pionero. Sarcásticamente se le llamaba "el campeón del ultra contagiosismo".
Felizmente la Conferencia de Lepra de Berlín de 1896 sancionó su teoría, ya que pudo contar con el apoyo de dos distinguidos investigadores partidarios de sus ideas, como fueron los alemanes Albert Ludwig Neisser, secretario del Congreso y Ehlers, conocido por los dermatólogos por el síndrome de Ehlers-Danlos.
La conclusión N° 2 del Congreso sancionó que la lepra es una enfermedad de etiología bacteriana y contagiosa.
La conclusión motivó la protesta de los anticontagionistas presentes, entre ellos Danielssen, Zambaco Pachá y el ilustre Virchow, presidente del Congreso, quien había dicho que la conclusión N° 2 de la contagiosidad de la lepra se había impuesto tiránicamente por mayoría de votos y que, puesto que ningún miembro de la asamblea había demostrado su tesis, el contagio se aceptaba solamente como un dogma.
Viviéndose la época de la efervescencia de la Bacteriología iniciada por Pasteur, los partidarios de la herencia acusaban a los contagionistas de "hombres de laboratorio" y "teóricos". "La dermatología está sufriendo de panmicrobismo", había exclamado Jacquet.
Lo que daba armas a los adversarios de Hansen y Neisser era la presencia de casos de lepra en los que no se encontraba el bacilo, lo cual hacía suponer al primero que la lepra benigna era causada por bacilos poco virulentos. Besnier afirmaba que esta enfermedad no siempre es contagiosa. Finalmente la voz serena del austriaco Kaposi en dicho congreso hizo notar que podía aceptarse la teoría de la contagiosidad de la lepra admitiendo que era una enfermedad poco contagiosa.
No alcanzó sin embargo a conocer el otro pilar que fue el de la inmunología, cuyos trabajos iniciados por Mitsuda en 1915 fueron definitivamente aceptados en el Congreso de Lepra de Estrasburgo y según los cuales la inyección de una suspensión de bacilos de Hansen provoca diferentes tipos de reacciones en los enfermos de lepra: los lepromino negativos en los enfermos de lepra lepromatosa o maligna como se llamaba; los lepromino positivos en los enfermos de lepra tuberculosis o benigna y las reacciones positivas o negativas en los enfermos de lepra indiferenciada.
En la actualidad, gracias al empeño de Abrahao Rotberg, de Sao Paulo, Brasil, se está estableciendo una corriente para eliminar definitivamente el nombre de lepra, tal como se ha eliminado el de "tísico" y "loco", sustituyéndola por la de "mal de Hansen" o "Hanseniasis".

* Jose Neyra Ramirez / unmsm.edu.pe
* Axel Rodolfo Santiago - Rev. Soc. Ven. Microbiol. v.23 n.1 Caracas ene. 2003

DR. DAVID PAUL von HANSEMANN

David Paul von Hansemann fue un patólogo y oncólogo alemán nacido el 5 de setiembre de 1858 en Eupen.
Trabajó en el campo de la oncología, en particular, por su concepto de anaplasia de células cancerosas.
En principio se quería dedicar al comercio pero pronto se dió cuenta que le gustaba la medicina.
Estudió medicina en las universidades de Berlín, Kiel y Leipzig. Después de graduarse pasó nueve años como asistente de Rudolf Virchow (1821-1902) en Berlín. 
En 1890 obtuvo la habilitación en anatomía patológica y en 1897 obtuvo el título de Profesor. 
En 1907 comenzó a trabajar como prosector en el Hospital Friedrichshain. 
Durante la Primera Guerra Mundial se desempeñó como patólogo del ejército.
Los cromosomas fueron descritos, nombrados e identificados como la base del material hereditario celular en el 1870-1880. Casi al mismo tiempo se descubrieron mitosis anormales, incluidas las asimétricas, en las células tumorales. 
Estos diversos autores hasta 1890, incluidos Arnold (1879), Martin (1881), Pfitzner (1886), Cornil (1886), Klebs (1889) y Hauser (1890) no consideraron que los cromosomas anormales o las mitosis causan tumores, sino que son simplemente manifestaciones del estado neoplásico.
En 1890, Hansemann, asistente de Virchow en Berlín, observó mitosis asimétricas en las células cancerosas. 
En relación con los tumores en general, reconoció que las características primordiales de las malignidades son la pérdida de especialización tisular y el aumento de la capacidad de existencia independiente (es decir, 'autonomía': capacidad de crecer en tejidos remotos y formar metástasis). Probablemente porque Virchow insistía en que la formación del tumor debe involucrar solo una anormalidad de un proceso tisular 'fisiológico' (es decir, no un proceso nuevo), Hansemann buscó un proceso celular que podría ser una contrapartida de esta combinación particular de cambios, es decir, un proceso celular normal en el que se produjeron cambios en el contenido cromosómico, reducción de la especialización y mayor autonomía. 
Hansemann propuso que la oogénesis era el "proceso prototipo" porque (i) el óvulo se produce por divisiones de reducción, (ii) es menos especializado que las células epiteliales ováricas y (iii) el óvulo puede sobrevivir durante días en el endometrio. Hansemann llamó al proceso 'anaplasia' y en trabajos posteriores sugirió que la base de la célula cancerosa es la pérdida de la capacidad de mantener mitosis simétricas, o al menos la pérdida de la capacidad de preservar la integridad cromosómica. 
Consideró que las poblaciones de células cromosómicamente desequilibradas surgirían células, algunas de las cuales tienen las características anaplásicas (similares a un óvulo), pero aún tienen características del tipo de célula del que surgieron. En respuesta a los informes de que no todos los tumores exhiben mitosis asimétricas o anomalías cromosómicas, Hansemann sugirió que las lesiones cromosómicas podrían ser simplemente demasiado pequeñas para ser visibles.
Las ideas de Hansemann fueron criticadas por muchos autores, pero varios de ellos (Hauser 1903; Moore y Farmer, 1904; y Boveri, 1914) produjeron teorías de tumores que involucran alteraciones del material hereditario celular. Ninguno de estos fue tan completo como el de Hansemann, y el de Boveri, en particular, se basó en gran medida en una sola anomalía mitótica (cuadripolaridad) y una nueva observación biológica celular (desplazamiento de células del blastómero doblemente fecundado, óvulos "dispérmicos").
También a principios del siglo XX, las direcciones de la investigación del cáncer se movieron hacia la investigación de la genética mendeliana en relación con los tumores y los mecanismos de acción de los carcinógenos virales, físicos y químicos. 
Solo en los últimos años más o menos, las funciones de las anomalías cromosómicas en la formación de tumores (que fueron estudiadas por primera vez por Hansemann) han vuelto a recibir una atención significativa.
Hansemann murió el 28 de agosto de 1920 en Berlín, Alemania.

* Leon P. Bignolda - Brian Coghlanband - Hubertus Jersmannca // Institute of Medical and Veterinary Science, Adelaide, Australia // Centre for European Studies and General Linguistics, University of Adelaide, Adelaide, Australia // Department of Medicine, University of Adelaide, Adelaide, Australia // Enero 2009
* Kripkit

16/02/2022

DR. VICTOR CHARLES HANOT

Victor Charles Hanot fue un médico francés recordado por su trabajo en el campo de la hepatología nacido el 6 de julio de 1844.
Obtuvo su doctorado en medicina en 1875 y se asoció con el Hôpital Saint-Antoine de París
Fue profesor agregado de medicina general y editor en jefe de "Archives generale de médecine". 
Se consideró que Hanot fue una gran influencia en la carrera de Augustin Nicolas Gilbert (1858-1927).
Hanot se especializó en el estudio de las enfermedades del hígado, haciendo aportes en sus investigaciones sobre la cirrosis y la hemocromatosis. Proporcionó una descripción de la cirrosis biliar primaria, una enfermedad a la que a veces se hace referencia como "enfermedad de Hanot".
Entre sus obras escritas se encuentra un estudio sobre la cirrosis hipertrófica titulado "Etude sur une forme de cirrhose hypertrophique du foie" (1875).
Está asociado con el epónimo "síndrome de Troisier-Hanot-Chauffard", caracterizado como cirrosis hipertrófica con pigmentación de la piel y diabetes mellitus. El síndrome tiene varios otros nombres, como "hemocromatosis primaria", "diabetes de bronce", "cirrosis pigmentaria" y "enfermedad de sobrecarga de hierro". Se nombra con otros dos médicos franceses, Charles Emile Troisier (1844–1919) y Anatole Chauffard (1855–1932).
Hanot se suicidó el 28 de octubre de 1896.

DR. ROLLINS C. HANLON

Médico cirujano cardiovascular nacido el 8 de febrero de 1915 en Baltimore, Maryland, EEUU.
Conocido por casi todo el mundo como 'Rollo', fue un cirujano cardíaco pionero que, gracias a su encanto personal y su destacada devoción por el American College of Surgeons, se convirtió en uno de los cirujanos más admirados y queridos de los Estados Unidos.
Fue el sexto de ocho hijos, de padres irlandeses-católicos, quienes le inculcaron el amor por la literatura y una fuerte fe religiosa, que persistió durante toda su vida. Asistió a Loyola High School y luego a Loyola College, especializándose en clásicos antes de cambiarse a ciencias. 
Ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en 1934 y se graduó en 1939. 
Se convirtió en interno en Hopkins y luego se dirigió al Hospital General de Cincinnati, donde completó su residencia quirúrgica, que incluyó un año en San Francisco aprendiendo neurocirugía. 
En 1944 ingresó a la Marina de los EE. UU. y sirvió en el Lejano Oriente en el buque hospital Repose en el teatro de Operaciones China-Birmania-India.
Dado de baja de la Marina en 1946, estuvo bajo la influencia de Alfred Blalock en Hopkins, y fue designado primero para un puesto de investigación cardíaca y luego para una residencia en cirugía cardíaca. Se convirtió en profesor asistente en 1948 y fue ascendido a profesor asociado en 1950, tiempo durante el cual desarrolló con su mentor la operación Blalock-Hanlon para la transposición de los grandes vasos.
Su reputación como cirujano cardiotorácico e innovador se estableció y, a la temprana edad de 35 años, fue contratado como el primer profesor de tiempo completo en un departamento clínico de la Universidad de Saint Louis, Missouri. Aquí estableció una importante unidad de investigación que investigaba los efectos de la denervación del corazón, que entonces se pensaba que era una barrera potencial para el trasplante cardíaco. 
Una corriente de publicaciones sobre esta y otras áreas de investigación cardiovascular fluyó de su departamento a lo largo de los años. Comenzó temprano en la cirugía a corazón abierto cuando se desarrolló la máquina de circulación extracorpórea y fue uno de los primeros en los EE. UU. en realizar operaciones a corazón abierto.
Durante su estadía en St. Louis, fue elegido presidente de la Sociedad de Cirujanos Universitarios, la Sociedad Estadounidense de Cirugía Vascular y la Sociedad de Cirugía Clínica. Fue miembro fundador de la Junta Estadounidense de Cirugía Torácica y miembro y luego presidente de la Junta Estadounidense de Cirugía.
En 1967, Rollo fue elegido gobernador del Colegio Estadounidense de Cirujanos y dos años más tarde se convirtió en regente. 
En 1969, en el pináculo de su carrera académica, fue nombrado director de tiempo completo del Colegio Americano de Cirujanos, lo que significó que dejara Saint Louis y se mudara a Chicago y Washington. 
El resto de su larga vida la dedicó a trabajar incansablemente para promover el Colegio y sus variadas actividades en los EE. UU., enfatizando en particular la importancia de defender los más altos principios éticos en la práctica quirúrgica.
En 1981 fue elegido presidente de la Asociación Quirúrgica Estadounidense, quizás el reconocimiento más alto en cirugía estadounidense por logros académicos y posición profesional. 
Su discurso presidencial se tituló "La presidencia quirúrgica" (Ann Surg. 1982 Sep;196[3]:233-8), como corresponde a alguien que había sido presidente de tantas organizaciones.
No fue una sorpresa que cuando renunció como director del Colegio Estadounidense de Cirujanos fue elegido para la presidencia, cargo que ocupó con distinción. 
Durante los siguientes 25 años actuó como consultor ejecutivo no remunerado del American College, cargo que ocupó hasta su muerte. Era la "voz de la continuidad" y una fuente de sabios consejos para sus sucesores, todos los cuales acudían a él en busca de consejo y orientación cuando surgían problemas difíciles.
Rollo también ocupó el cargo de profesor emérito de cirugía en la Universidad Northwestern, donde enseñó ética a estudiantes de medicina y continuó escribiendo y hablando sobre temas socioeconómicos e historia médica. Como era de esperar, recibió muchos títulos honoríficos y becas, y en 2010 fue distinguido de manera única por el Colegio Americano de Cirujanos con el primer premio a la trayectoria, lo que refleja la estima en la que se le tenía.
Rollo fue muy leído en la literatura contemporánea, los clásicos y la religión, y regularmente mezcló sus muchas conferencias con referencias literarias e históricas. Fue un raro ejemplo de un cirujano que había cruzado el puente entre la ciencia quirúrgica y las humanidades, como resultado de su estudio de toda la vida de la filosofía, la religión y el humanismo.
Su vida privada la compartió cariñosamente con Margaret (Peg) Hammond, pediatra, con quien se casó en 1949. Tuvieron ocho hijos, ocho nietos y dos bisnietos. Eran una pareja devota, siempre vistos como pareja en las funciones, siempre elegantemente vestidos, y fueron amables anfitriones para los visitantes de todo el mundo, especialmente los jóvenes. 
La aparición de un linfoma y la quimioterapia resultante no impidieron que Rollo continuara trabajando a diario en su oficina hasta unas semanas antes de su muerte el 3 de mayo de 2011 a la edad de 96 años.
Recibió el primer premio Lifetime Achievement Award de la universidad en 2010 y una multitud de otros premios, honores y tributos.
Hizo innumerables y valiosas contribuciones a los Archivos de la American Colleges of Surgeons (ACS). 
Hombre humano, en todos los sentidos de la palabra, y producto de una educación liberal, fue bibliófilo y hombre de letras. Él "podría dar un discurso que dejaría a la audiencia hechizada", recuerda Robert Johnson, presidente del departamento de cirugía de SLU y titular de la Cátedra C. Rollins Hanlon Endowed. “Después, todos tenían que agarrar un diccionario para averiguar lo que dijo”, recuerda Johnson.
David B. Hoyt, MD, FACS, Director Ejecutivo de la ACS, dijo que “Sin duda, Hanlon será bien recordado por sus múltiples contribuciones a la ACS. Pero lo que más recordaré es su carácter y su brújula moral. Siempre se centró en [responder a la pregunta] "¿Qué sería lo correcto?" "¿Qué es lo mejor para el Colegio, su personal, nuestros miembros y sus pacientes?" Así es como pensaba sobre las cosas. Y era un hombre muy reflexivo, siempre pensaba las cosas detenidamente. Ese rasgo, su consideración, le dio una base firme, que lo hizo imperturbable, y también un buen recurso en asuntos universitarios.”
Fue protector de la historia de la ACS y paladín del Archivo del Colegio. 
Su esposa, la Dra. Margaret Hanlon, donó una gran colección de sus artículos a los Archivos de la ACS para que su legado se conserve para muchos que sin duda querrán estudiar su noble vida y sus inconmensurables contribuciones al Colegio Estadounidense de Cirujanos.

* Barry Jackson // The Royal College of Surgeons of England
* American College of Surgeons



DR. ERNST HANHART

Ernst Hanhart fue un internista y genetista humano suizo nacido el 14 de mayo de 1891 en Zúrich.
Tras licenciarse en medicina por la Universidad de Zúrich en 1916, trabajó como médico rural, pero en 1921 fue asistente en el policlínico de Zurich con los profesores Otto Nägeli (1871-1938) y Wilhelm Löfer (1887-1972).
Hanhart se interesó por la genética humana y se convirtió en especialista en trastornos hereditarios.
Fue nombrado profesor de la Universidad de Zurich en 1942 y fue miembro fundador de la Sociedad Suiza de Genética.
A través de una extensa investigación familiar en áreas de consanguinidad suizas, fue el primero en demostrar la herencia de muchas enfermedades humanas: enanismo, ciertas enfermedades óseas, enfermedades metabólicas, idiosincrasias, enfermedades nerviosas, enfermedades oculares, debilidad mental, sordomudez. 
Los principales trabajos incluyen: "Sobre la importancia de investigar las áreas de consanguinidad" (1925).
El síndrome de Richner-Hanhart (RHS) es una rara enfermedad autosómica recesiva asociada con niveles séricos elevados de tirosina.
Es un trastorno del metabolismo de los aminoácidos que se caracteriza por cambios oculares, hiperqueratosis palmoplantar dolorosa y retraso mental. La tirosina sérica aumenta dando como resultado la deposición de cristales de tirosina en la córnea y la inflamación de la córnea.
Está asignado a gen 16q22.2.
El paciente con RHS puede presentar quejas de fotofobia bilateral y lagrimeo, que comenzaron durante el período de la infancia. Se debe sospechar RHS en pacientes que muestran signos dermatológicos, especialmente queratosis palmoplantar, asociada con lesiones corneales pseudodendríticas bilaterales que no responden a la terapia antiviral.
Los pacientes a menudo son mal diagnosticados con queratitis por herpes simple.
Sin embargo, los niveles de tirosina en suero y orina confirman, por lo general, el diagnóstico. Una dieta baja en tirosina y fenilalanina permitió mejorar la enfermedad con una resolución completa de los síntomas oculo-cutáneos en un mes. Se resaltó la importancia de un diagnóstico precoz de este síndrome para evitar el riesgo de retraso mental.
Este síndrome es reportado por primera vez por el dermatólogo suizo Hermann Richner en 1938 y Hanhart en 1947.
Murió el 5 de setiembre de 1973 en Ascona.

* Who´s Who
* Websites

DR. FRANKLIN McCUE HANGER

Franklin Hanger nació en 1894 en Staunton, Virginia, una pequeña ciudad en el valle de Shenandoah, EEUU.
Se graduó de la Universidad de Virginia en 1916 y de la Escuela de Medicina Johns Hopkins en 1920. Ese año llegó al Hospital Presbiteriano de Nueva York. 
Se convirtió en profesor asistente y de 1926 a 1960 fue profesor y hemérito desde 1960.
En 1938 realiza la prueba de floculación de colesterol de cefalina (Reacción de Hanger). 
Una emulsión de un antígeno, Cephalin cholesterol, extraído de un cerebro de oveja, flocula cuando se le añade el suero de un paciente afectado por una inflamación o de una degeneración del parénquima hepático. Esta reacción es positiva en las ictericias por hepatitis, en el curso de los brotes evolutivos de las cirrosis, y es negativa en las ictericias por retención. Está en relación con la tasa de las γ-globulinas del suero.


En mayo de 1939 publica "Serological differentiation of obstructive from hepatogenous jaundice by flocculation of cephalin-cholesterin emulsion" en The Journal of Clinical Investigation.
Se dice de él que sus enseñanzas de cabecera fueron las más coloridas y divertidas que se encuentran en el centro médico. 
A la edad de 68 años se convirtió en presidente del Colegio Americano de Médicos. 
Franklin Hanger publicó unos 50 artículos de investigación.
Murió en 1971 en Staunton, Virginia, EEUU.

15/02/2022

DR. STANLEY DAVID HANDMAKER

El Dr. Stanley Handmaker es pediatra en Albuquerque, Nuevo México y está afiliado a los Hospitales de la Universidad de Nuevo México. 
Tiene 57 años de experiencia. Sus especialidades incluyen Neurología Infantil, Medicina Interna y Pediatría.
Hizo su pasantía entre 1965 - 1966 en el M Health Fairview.
Luego ingresó a la Facultad de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva.
Entre 1971-1972 hizo su residencia en Pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de California (San Francisco).



DR. ALFRED HAND Jr.

Pediatra estadounidense, nacido el 7 de febrero de 1868 en Scranton, Pensilvania.
Alfred Hand Jr. estudió en la Universidad de Pensilvania y se graduó allí en 1892. 
Pasó su tiempo como interno en el Children's Hospital y el German Hospital. 
De 1902 a 1930 fue médico en el Children's Hospital of Philadelphia, 1914-1928 pediatra en el Methodist Hospital, y desde 1904 también médico en el Children's Hospital of the Mary Drexel Home.
Entre 1896-1899 fue demostrador de histología patológica en la Universidad de Pennsylvania, desde 1920 enseñó pediatría en la Graduate Medical School de Filadelfia. 
Fue muy activo en el trabajo científico en el campo de la pediatría. 
Hand murió en 1949.

DR. HENRY HANCOCK

Nació el 6 de agosto de 1809 en Bread Street Hill, hijo de un comerciante de la ciudad.
Fue educado en la escuela del Sr. Butter en Cheyne Walk y en el Hospital Westminster, donde su habilidad pronto atrajo la atención de G. J. Guthrie y Anthony White.
Actuó como Cirujano de Casa y fue nombrado Demostrador de Anatomía en 1835.
En 1836 fue elegido Profesor de Anatomía y Fisiología en la Escuela de Medicina de Charing Cross después de una dura competencia con James F. Palmer, el editor de las obras de John Hunter.
Palmer luego fue a Australia y se convirtió en Portavoz de la Cámara de la Asamblea en Melbourne.
Hancock fue nombrado Cirujano Asistente en 1839 en el Charing Cross Hospital recientemente establecido, y se convirtió en Cirujano en 1840, con el nombramiento de Richard Partridge como Cirujano en el King's College Hospital.
Este puesto lo conservó hasta 1872, cuando renunció y fue nombrado Cirujano Consultor. 
Actuó como Cirujano Oftálmico del hospital durante el año 1841.
Fue uno de los fundadores y principales ornamentos de la Escuela de Medicina adjunta al hospital, e hizo la tradición de un alto nivel de enseñanza por el cual la escuela se hizo célebre.
Dio conferencias sobre anatomía y fisiología entre 1836 y 1841 y sobre cirugía entre 1841 y 1867. Actuó como Decano de la Escuela desde 1856-1867. 
También estuvo adscrito al Royal Westminster Ophthalmic Hospital, que entonces estaba al lado del Charing Cross Hospital en King William Street, pero recientemente se reconstruyó en Broad Street, Bloomsbury.
En el Colegio Real de Cirujanos, Hancock fue miembro del Consejo de 1863 a 1880 y del Tribunal de Examinadores de 1870 a 1875. Fue presidente de la Junta de partería en 1871, vicepresidente en 1870 y 1871, presidente en 1872 y Hunterian Orator en 1873.
Como profesor de Arris y Gale en 1866-1867, dio conferencias sobre el pie, y su antiguo maestro, Anthony White, dirigió su atención al estudio de las enfermedades articulares.
Fue uno de los que pronto abordó el tema de la cirugía conservadora y la escisión de las articulaciones. Introdujo en Inglaterra, y mejoró, el método de escisión de la articulación del tobillo de Moreau, e ideó una amputación que, conservando la parte posterior del os calcis y la parte superior del astrágalo, da, cuando estos se yuxtaponen, un tocón móvil y extremadamente valioso. 
También modificó la amputación del pie de Syme al diseccionar el colgajo del talón de arriba hacia abajo, en lugar de hacerlo de abajo hacia arriba. 
Estaba muy interesado en el bienestar del Epsom Benevolent College, del cual fue el primer Excmo. Secretario y luego Tesorero.
Como oculista obtuvo una gran práctica y siguió la tradición de Guthrie. 
Él introdujo un modo de dividir el músculo ciliar para el glaucoma, una operación que desde entonces ha dado lugar a la iridectomía.
Fue un excelente cirujano y maestro clínico. Era amable y considerado, serio y entusiasta en su trabajo, y marcadamente directo y apegado al deber. 
Se retiró a Wiltshire y murió el 1 de enero de 1880 de cáncer de estómago en Standen House, Chute, donde fue enterrado su padre, casi a la misma edad. Se casó y dejó una familia.
Publicó una traducción de "Regional Anatomy Tracts on Operation for Disease of the Apéndice Caeci de Velpeau" (8vo, London, 1848), y de  "Male Uretra and Stricture Lancet", 1852.

* Real Colegio de Cirujanos de Inglaterra

DR. AUBREY OTIS HAMPTON

Radiólogo norteamericano nacido el 10 de setiembre de 1900 en Copeville, Collin County, Texas. 
Se graduó de la Facultad de Medicina de Baylor en 1925, realizó su pasantía en Dallas y trabajó en el Hospital General de Massachusetts desde 1926 hasta que se convirtió en jefe de radiología en 1941.
También fue jefe de radiología en el Hospital del Ejército Walter Reed en Washington DC de 1942 a 1945.
Durante su servicio allí, Hampton comenzó a trabajar con el principal grupo privado de radiología de Washington, Doctors Groover, Christie & Merritt. 
Fue descrito como el radiólogo más intuitivo del país, en su mejor momento como radiólogo clínico en la rutina diaria. Su principal área de interés fue la radiología de tórax.
Murió el 17 de julio de 1955 (de 54 años de edad) en Weare, Hillsborough County, New Hampshire, USA. Lo sepultaron en el Hillside Cemetery de Weare, Hillsborough County, New Hampshire.
Es recordado por describir la joroba de Hampton (Una densidad de tejido blando pulmonar yuxtapleural en forma de cono truncado con la base contra la superficie pleural en una radiografía de tórax, que se observa en un infarto pulmonar) y  la línea de Hampton (Una línea radiotransparente fina y bien delimitada con márgenes rectos paralelos a lo largo del cuello de una úlcera gástrica benigna llena de contraste, lo que indica edema de la mucosa).

DR. WILLIAM ALEXANDER HAMMOND

Hammond nació en Annapolis, Maryland, EEUU, el 28 de agosto de 1828. 
Recibió su educación temprana de tutores privados y comenzó a mostrar interés en la medicina cuando era joven, posiblemente porque uno de sus tutores era médico. 
Su familia se mudó a Harrisburg, Pensilvania, cuando él tenía seis años.
En 1844, a la edad de 16 años, Hammond se mudó a la ciudad de Nueva York para recibir capacitación médica de William Holme Van Buren, un cirujano que también se desempeñó como profesor de anatomía en el University Medical College de Nueva York (ahora conocido como la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York) y que anteriormente había servido en el ejército de los EE. UU. y posiblemente ayudó en la carrera de Hammond en el ejército.
Se graduó en 1849 a la edad de 19 años. 
Posteriormente, Hammond hizo una residencia en el Hospital de Pensilvania en Filadelfia (Pensilvania, EE. UU.) de 1848 a 1849.
Después de graduarse, Hammond se alistó como asistente de cirujano en el Ejército de los Estados Unidos. Durante su tiempo libre, realizó investigaciones sobre cómo los diferentes venenos afectaban el sistema nervioso y acumuló una gran colección de especímenes botánicos. Estos intereses secundarios le permitieron renunciar al ejército en 1860 y convertirse en catedrático de anatomía y fisiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland en Baltimore.  
Regresó al ejército cuando comenzó la Guerra Civil. Fue trasladado a Virginia Occidental donde trabajó con el Dr. Jonathan Letterman y el general William Starke Rosecrans para establecer un cuerpo de ambulancias. Por casualidad, el general Clement Finley fue relevado de su puesto como el 10º Cirujano General y Hammond fue nominado por Abraham Lincoln para el puesto el 25 de abril de 1861 y fue ascendido al rango de general de brigada.
Hammond trabajó para hacer que el sistema de hospitales de la Union fuera más eficiente. Estableció requisitos mínimos de edad y habilidad para los médicos en el Cuerpo Médico del Ejército y envió inspectores para examinar la limpieza y la ventilación de los hospitales. Mientras dirigía la salud del ejército, Hammond también escribió "A Treatis on Hygiene: With Special Reference to the Military Service" en 1863 y recopiló informes para publicar en Medical and Surgical History of the War of the Rebellion, que se publicó entre 1861 y 1865. 
Además, creó un programa piloto para el nuevo Cuerpo de Ambulancias de Letterman, con el que él y Rosecrans habían ayudado en Virginia Occidental.  
Aunque beneficioso para los soldados de la Unión, sus métodos causaron fricciones entre él, otros médicos y el Secretario de Guerra Edwin M. Stanton. 
El 4 de mayo de 1863, Hammond prohibió el uso del calomelano compuesto de mercurio. 
Esta “droga milagrosa” se usaba para tratar enfermedades que iban desde la sífilis y la bronquitis hasta la influenza y el cáncer y actuaba como laxante para el cuerpo. Fue prescrito fácilmente y en grandes dosis por la mayoría de los médicos de la época. Hammond creía que causaba estrés innecesario al cuerpo. Los profesionales médicos tenían pocas o ninguna alternativa para este tratamiento y no estaban de acuerdo con la opinión de Hammond. Además, la personalidad crítica de Hammond y su deseo de cambiar los protocolos lo ponen en conflicto directo con Stanton. 
Debido a esta disputa, el 3 de septiembre de 1863 lo enviaron a una gira por los hospitales del sur, que dio paso a un cirujano general interino. Posteriormente fue sometido a consejo de guerra. La corte marcial lo destituyó del servicio el 18 de agosto de 1864. 
Después de la guerra, Hammond se mudó a la ciudad de Nueva York para abrir un consultorio privado. En 1867, trabajó con el Hospital Bellevue para ayudar a investigar y estudiar enfermedades nerviosas y mentales y, finalmente, enseñó sobre el tema en la Universidad de Nueva York. 
Fue el primer médico estadounidense en investigar y especializarse en enfermedades y trastornos nerviosos y mentales. En 1871, Hammond publicó su obra más famosa, "Tratado sobre las enfermedades del sistema nervioso". 
Descontento con su destitución del ejército, solicitó al gobierno de los EE.UU. que reconsiderara su consejo de guerra y fue absuelto retroactivamente de sus cargos y reincorporado como general de brigada. No percibía sueldo ni asignaciones por este título restituido.  
Cuando Hammond murió el 5 de enero de 1900, había ayudado a fundar la Asociación Neurológica Estadounidense, ayudó a establecer el Museo Médico del Ejército (que ahora se conoce como el Museo Nacional de Salud y Medicina) y ayudó a crear un Sanatorio para Enfermedades de el Sistema Nervioso en Washington, DC., una instalación que también sirvió como campo de pruebas para la dudosa terapia de extractos animales de Hammond, en la que invirtió gran parte de su fortuna a pesar del frecuente escepticismo y ridículo ocasional de los colegas médicos.
Como Cirujano General, Hammond estableció nuevas políticas y técnicas de organización. Autorizó a Letterman a establecer su cuerpo de ambulancias que sacaría a los soldados heridos del campo de batalla de manera rápida y eficiente. Hammond requería el más alto nivel de habilidad de los médicos en el cuerpo médico. A través de sus esfuerzos, Hammond ayudó a salvar miles de vidas durante la Guerra Civil y estableció estándares de atención médica militar para las próximas décadas. 
Miembro fundador de la Asociación Neurológica Estadounidense, establecida en diciembre de 1874 con el propósito de desarrollar el campo, Hammond identificó la atetosis, que se caracteriza por la incapacidad de mantener los dedos de las manos y los pies en una posición fija. 
Además, a Hammond se le atribuyó la descripción del mixedema, una condición de hinchazón que resulta de la deficiencia de la tiroides. Hammond también introdujo instrumentos médicos europeos, como el trocar de Duchenne para biopsia muscular y los discos de Antoine Henri Becquerel para medir ligeras diferencias en las temperaturas cutáneas, a la neurología estadounidense.
Además de su libro de texto de neurología citado con frecuencia, Hammond fue autor de seis novelas en el transcurso de dos décadas, desde 1867 hasta 1887, y una vez declaró en The Medical Times and Gazette que "preferiría ser novelista que médico". También fue autor de una obra de teatro, "A Mysterious Life", publicada en 1901, sobre un químico que busca sacar provecho de su invención de un nuevo explosivo muy potente. 
Una figura prominente en la alta sociedad de Nueva York, Hammond organizaba cenas elaboradas y era un gran conocedor de la buena comida y el vino. De hecho, “al encontrarse una vez en el estado ‘seco’" de Rhode Island [donde el alcohol estaba prohibido], se escribió una receta para tomar "vini campaniae prn. [cuando sea necesario]”, señala Bonnie Ellen Blustein en su biografía de Hammond.
Hammond se casó dos veces. Con su primera esposa, Helen Nisbet, tuvo cinco hijos, dos de los cuales le sobrevivieron: Graeme Monroe Hammond (1858-1944), que se convirtió en neurólogo, y Clara Hammond Lanza (1859-1939), que se convirtió en novelista. 
Hammond se casó con su segunda esposa, Esther Dyer, en 1886 después de la muerte de su primera esposa. Dos años más tarde, cuando se acercaba su 60 cumpleaños, cerró su práctica en Nueva York, que había prosperado, en gran parte gracias a su reputación como autoridad neurológica. 
Aunque su baja deshonrosa fue anulada, los desarrollos neurológicos del siglo XX oscurecieron en gran medida los logros de este neurólogo pionero.
Murió el 5 de enero de 1900 en Washington D. C., Estados Unidos.

* American Battlefield Trust
* The Lancet Neurology

DR. LOUIS VIRGIL HAMMAN

"El médico, conscientemente o no, depende para el éxito en su práctica de sus habilidades como psiquiatra". Louis V. Hamman

Hamman, un médico reconocido por sus habilidades de diagnóstico, nació el 21 de diciembre de 1877 en Baltimore, EEUU.
Obtuvo su B.A. en 1895 de Rock Hill College en Ellicott City, Maryland, y luego estudió en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, donde obtuvo su doctorado en medicina en 1901. Completó una pasantía y una residencia en el Hospital de Nueva York antes de regresar a Baltimore en 1903 para comenzar su práctica y unirse a la facultad de Johns Hopkins.
Durante los siguientes 30 años, Hamman ascendió en los rangos académicos de la Facultad de Medicina de miembro de la facultad a tiempo parcial a profesor asociado de medicina. 
Desde junio de 1918 hasta febrero de 1919, actuó como presidente del departamento de medicina mientras William S. Thayer realizaba el servicio militar durante la Primera Guerra Mundial.
Al principio de su carrera, los escritos de Hamman se centraron en la tuberculosis pulmonar, y su interés en este tema lo llevó a ser elegido para ayudar a organizar y dirigir la Clínica de Tuberculosis Phipps en el Hospital Johns Hopkins. Durante este tiempo, fue coautor de "Tuberculina en Diagnóstico y Tratamiento".
Entre las contribuciones originales de Hamman a la medicina se encuentra su estudio de la glucosa en sangre. Describió el principio de la prueba de tolerancia a la glucosa, describiendo la respuesta del azúcar en la sangre a la glucosa administrada por vía oral. Hamman también describió el enfisema mediastínico espontáneo, que se denominó enfermedad de Hamman, así como la fibrosis pulmonar intersticial difusa, conocida hoy como síndrome de Hamman-Rich.
La posición de Hamman como uno de los diagnosticadores preeminentes del país fue reconocida formalmente en 1941 por su selección como presidente de la Asociación de Médicos Estadounidenses. En 1950, amigos de la Asociación Médica y Quirúrgica de Johns Hopkins establecieron la Beca Conmemorativa Louis Hamman. En 1975, la Clínica Médica General de Johns Hopkins pasó a llamarse Clínica Médica Hamman-Baker.
Murió el 28 de abril de 1946.

* Alan Mason Chesney Medical Archives - Johns Hopkins Medical Institutions

14/02/2022

DR. THOMAS HALE HAM

Pionero en la educación médica innovadora, nació en Oklahoma City, Oklahoma, EEUU, el 19 de julio de 1905.
Se graduó en Lincoln School of Teachers College, Nueva York en 1923, recibió una licenciatura de Dartmouth College en 1927 y un doctorado en medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cornell en 1931. 
Antes de llegar a la Universidad de Western Reserve en 1950, trabajó en el Laboratorio Thornidike Memorial en el Boston City Hospital y enseñó en la Facultad de Medicina de Harvard. 
De 1943 a 1946 sirvió en el Cuerpo Médico del Ejército. Durante su mandato en la Escuela de Medicina de la WRU de 1950 a 1974, fue nombrado Profesor de Medicina Hanna-Payne y Director de Investigación en Educación Médica. 
Aunque ampliamente conocido por su investigación sobre los mecanismos de las anemias hemolíticas, Ham desarrolló un plan de estudios de educación médica único para los estudiantes de medicina de la WRU, que se introdujo gradualmente durante un período de cuatro años, a partir de 1952. El diseño central del plan de estudios era la idea de que los estudiantes de medicina deberían ser tratados como colegas y clientes. Con ese fin, se redujo la cantidad de datos duros que los estudiantes tenían que dominar, se ofreció la oportunidad de trabajar con pacientes al principio del programa y los estudiantes participaron y fueron responsables de su propia educación. 
El modelo de Ham para la educación médica, considerado radical en ese momento, fue adoptado en todo el país. 
Después de la jubilación de CWRU en 1974, se mudó a New Hampshire.
Ham se casó con Fanny Curtis en 1936 y tuvieron 3 hijos, Thomas Caverno, Margaret Curtis y Lola Josephine. 
Murió en Hanover, New Hampshire y fue enterrado allí el 24 de marzo de 1987.

* T. Hale Ham Papers, Archivos Case Western Reserve University

DR. WILLIAM STEWART HALSTED

William Steward Halsted nació el 23 de setiembre de 1852 en el seno de una familia acomodada en Nueva York. 
Luego de terminar la escuela, ingresó a estudiar a la Universidad de Yale, donde al inicio se distinguió sobre todo en varios deportes como el béisbol, el remo y el boxeo. Después estudió Medicina –desarrollando fascinación por la anatomía– en la Universidad de Columbia. Se graduó en 1877 con la tesis "Contraindicaciones de las operaciones".
Realizó un internado en el Hospital Bellevue y como médico trabajó en el New York Hospital. 
Allí empezó con William Welch una amistad que duraría toda la vida. Desarrolló algo novedoso para aquel tiempo: una tabla de registro de temperatura, pulso y respiración, con puntos y curvas de colores.
Poco después, entre 1878 y 1880, viajó a Alemania y Austria –donde en aquella época se encontraba lo más avanzado de la medicina– para aprender, en especial en Berlín y Viena, junto a los más famosos médicos de la época, como Theodor Billroth y sus discípulos, Anton Wölfler y Johan von Mickulicz.
Halsted desarrolló una profunda admiración por la escuela médica alemana que le influenció durante todo el resto de su vida. Existe un testimonio de Cushing que señaló que Halsted, ya en Baltimore, cuando viajaba en carruaje de su casa al JHH siempre llevaba el “último ejemplar de una revista alemana de cirugía.”
De regreso en Nueva York estableció una consulta privada, trabajando con 6 hospitales e, inclusive, dando clases de cirugía los domingos. 
Apenas llegado de Europa el Dr. Henry Sands, su antiguo mentor, lo invitó a ser su asociado en el Roosevelt Hospital, y lo nombró jefe del Departamento Quirúrgico de Pacientes Externos. 
Halsted comenzó a trabajar en él todas las mañanas, incluso las de los domingos, y decidió utilizarlo para la enseñanza en lugar del hospital. Atrajo a un grupo numeroso de jóvenes cirujanos, entusiastas y capaces para trabajar en él, entre los que se destacaron cinco: Richard J Hall, fue su primer asistente y uno de sus amigos íntimos. Había estudiado con Halsted en Viena y como él era infatigable, sabía mucha Anatomía, conocía mucha bibliografía quirúrgica y era decidido y técnicamente muy hábil.  
Los otros cuatro eran Frank Hartley, Frank Marhoe, George Brewer y George Woolsey.
El Roosevelt Hospital se encuentra ubicado en la parte media de la isla de Manhattan, en el West Side, en la 10ª Avenida a la altura de la calle 59, cerca de la amplia faja de terreno que, luego de su creación en la década de 1850, quedó al oeste del Central Park. En aquellos años era una zona de pujante desarrollo y el hospital tenía gran actividad. En un artículo del New York Times del 7 de abril de 1886 consta que en 1885 el número total de casos médicos y quirúrgicos tratados por el Departamento de Pacientes Externos fue de 48.054, esto es 131 por día.
Tradicionalmente fue un hospital para enseñanza de la cirugía. Halsted solicitó que se aumentara el instrumental, comenzando por una docena de pinzas hemostáticas. A Sands le pareció que era una cantidad tan extravagante, que antes de dar curso a la solicitud le preguntó: “¿Qué vamos a hacer con tantas?”.
Un año después, en 1881, Halsted fue nombrado médico visitante en el Charity Hospital de la isla Blackwell en el East River (hoy isla Roosevelt) en la que además había una penitenciaría y un asilo de enfermos psiquiátricos. Aunque el cargo era médico, los internos que admiraban su habilidad, exageraban la urgencia de los pacientes para que él los operara.
En 1883 asumió como cirujano consultante del New York State Emigrant’s Hospital de la isla Ward, situada en el mismo río más al norte entre Manhattan, Bronx y Queens, donde se asistían a los emigrantes pobres que no habían logrado insertarse laboralmente. 
También en 1883 fue incorporado al plantel de cirujanos del Presbyterian Hospital. El jefe de cirugía, Dr. Briddon, era un viejo cirujano poco familiarizado con la antisepsia y asepsia. Invitó a Halsted a que operara una tuberculosis de rodilla, asistido por él y por el jefe de residentes. Halsted se lavó cuidadosamente las manos y antebrazos, preparó meticulosamente la piel y colocó los campos. En la descripción operatoria el jefe de residentes hizo veladas alusiones a los esfuerzos de Halsted por mantener las manos de Briddon fuera de la herida y terminó su descripción con este comentario: “Halsted estéril, Dr. Briddon sin comentario”.
Finalmente ese año Halsted fue incorporado al plantel de cirujanos del Chambers Street Hospital, que era el hospital de agudos más activo de la ciudad de Nueva York.
Por último en 1884 fue nombrado cirujano visitante del Bellevue Hospital, en el que había sido interno. Éste fue el primer hospital público de la primitiva ciudad y se fundó en 1736 en el sur de Manhattan. 
En 1816 fue trasladado a su actual ubicación en el East Side, en la 1ª Avenida a la altura de la calle 26, sobre el East River. A partir de 1841 tuvo su escuela de medicina dependiente de la Universidad de Nueva York.
Cuando llegó Halsted era un hospital de 800 camas, y atendía 20,000 pacientes por año. Su higiene era la peor imaginable; en las noches en las salas de guardia pululaban las ratas. Su vieja sala de operaciones estaba en pésimas condiciones y predominaban los cirujanos opuestos a la antisepsia de Lister. Por todo ello la incidencia de infecciones de las heridas quirúrgicas limpias era muy elevada. Halsted se negó a operar en esas condiciones y fue autorizado a montar en uno de los patios una gigantesca tienda para realizar sus propias operaciones, completamente independiente de las demás salas del hospital. Fue una de las primeras verdaderas salas de operaciones en EEUU, con un piso de madera dura “tan liso como una pista de bolos”, una estufa del gas para hervir los instrumentos y aberturas para ventilación e iluminación. Para construirla su hermano y algunos amigos organizaron una colecta y reunieron unos 10.000 dólares.
Halsted operaba con bastante más meticulosidad y cuidado que sus colegas y aplicaba estrictamente las técnicas asépticas.
Además de la actividad hospitalaria tenía una consulta privada muy solicitada, que atendía en una casa de la calle 25 entre las avenidas 4ª y Madison, que compartía con el internista Dr. Thomas McBride; era instructor o demostrador de Anatomía en el College of Physicians and Surgeons y como otros cirujanos, Halsted regularmente dirigía sesiones extracurriculares de preguntas y respuestas (“Quiz”) para el entrenamiento de aspirantes a concursos para cargos médicos, en las que se repasaba todo el currículo de los estudios y les familiarizaba con los aspectos que enfatizaban los miembros de los tribunales respectivos. 
Las realizaba en su casa y eran muy solicitadas porque era un docente muy atrayente, y porque incluían visitas o al laboratorio del Dr. William Henry Welch, un notable médico dos años mayor que Halsted, que había fundado y dirigía en el Bellevue Hospital y en su facultad de medicina el primer laboratorio de fisiología y patología experimental que existió en EEUU y al Departamento de Pacientes Externos del Roosevelt Hospital donde se les permitía ver pacientes.
Los concurrentes a estas sesiones invariablemente obtenían los mejores resultados en los respectivos concursos, concurría regularmente a las sesiones de la New York Surgical Society y, entre 1880 y 1886, produjo 21 trabajos científicos.
En su memoria biográfica de 1935 sobre Halsted, Mac Callum comentó con admiración:
“Es difícil de comprender cómo se las arreglaba para realizar tantas y tan variadas actividades. En esos años de 1880 a 1885 él trabajaba con energía y resistencia sobrehumanas asistiendo en el Departamento de pacientes externos del Roosevelt Hospital por las mañanas, con otros cinco hospitales demandando sus servicios en guardias y salas de operaciones a cualquier hora, con horas regulares de clase en las salas de disección y en el College y con sus sesiones de preguntas y respuestas a 75 o más estudiantes en su casa. Y a pesar de todo este trabajo fue en esa época que sus ideas evolucionaron y comenzaron a aparecer los gérmenes de sus trabajos posteriores".
Y todavía Halsted encontraba tiempo para desarrollar una intensa actividad social (en la casa en que daba su consulta privada organizaba fiestas y cenas a las que concurrían jóvenes profesionales y empresarios de la alta sociedad), artístico- cultural (en invierno las tardes de los sábados en el mismo lugar organizaba conciertos de un cuarteto de cuerdas) y deportiva (como otros médicos, jugaba a los bolos en el Universal Club que quedaba a la vuelta de dicha casa).
Era una persona dinámica, inspiradora y popular. Se dice que en aquella época hizo la primera cirugía de vesícula biliar en los Estados Unidos: una colecistectomía, a su madre, en la mesa de su cocina a las 2 de la madrugada. También se cuenta que hizo la primera transfusión, de su propia sangre, a su hermana que estaba moribunda luego de dar a luz, y que luego la operó y así la salvó. 
En 1882 hizo la primera mastectomía radical en los Estados Unidos.
En 1884 se enteró de las propiedades anestésicas de la cocaína. En el proceso de experimentarla junto con sus colegas y alumnos para confirmar sus efectos desarrolló, lamentablemente, una adicción. Sus amigos reconocieron la gravedad de lo sucedido y lo mandaron a un centro especializado donde lo trataron con morfina, de la cual quedó dependiente por el resto de su vida. En aquella época esas drogas no eran aún ilegales. A pesar de todo esto pudo continuar su brillante carrera como cirujano, pero algunas versiones indican que la adicción cobró algún precio y que su comportamiento no siempre estuvo a la altura de sus logros profesionales. 
Vista la situación en que se encontraba, su padre William Mills Halsted Junior, un presbiteriano muy estricto, su hermano Richard, el Dr. Welch, y otros buenos amigos lo convencieron que se internara en el Butler Psychiatric Hospital de Providence, Rhode Island, que por entonces era una institución líder en el tratamiento de diversas adicciones. La internación se prolongó de mayo a noviembre y fue rodeada del mayor secreto. Halsted se internó con un nombre falso (William Stewart) y la historia clínica de esta internación no ha podido ser encontrada por lo que se supone que la hizo desaparecer.
Sus psiquiatras (Halsted los llamaba “alienistas”) probablemente lo trataron con los medios usuales en la época: reclusión, aire libre, ejercicio y buena alimentación. La agitación y el insomnio eran tratados sintomáticamente con fomentos calientes, alcohol, hidrato de cloral y bromuros. Y como tratamiento de la dependencia se realizaba un abandono gradual y planificado de la cocaína, y su sustitución muy liberal por morfina. Se ha dicho que en esta internación Halsted sobornaba al personal para que le aumentaran las dosis o le dieran cocaína.  
Al alta hospitalaria Halsted regresó a Nueva York, un mes después de la inauguración de la emblemática Estatua de la Libertad.
Por otra parte, por esa misma época, trascendió a la opinión pública un sonado escándalo financiero. En la firma comercial de la familia, Halsted, Haines &Co, se comprobó una malversación de fondos en la que estuvo especialmente involucrado su padre, que la llevó a la bancarrota y afectó seriamente el alto prestigio social tradicional de la familia.
Todos estos hechos sumados a su prolongada ausencia determinaron que Halsted perdiera su clientela y lo sumieron en una profunda desesperación por la desintegración y ruina de su hasta entonces brillante y planificada carrera.
Halsted tuvo recaídas en su dependencia, pero aparentemente no se volvió a internar. Según el testimonio de Douglas Bradley, el primer casero o cuidador de la propiedad, las pasaba con su esposa, en High Hampton una hermosa finca campestre que ambos poseían en Cashiers una pintoresca localidad en las Blue Mountains de Carolina del Norte.
Estas recaídas, los largos viajes anuales a Europa y las estadías de un mes en High Hampton que invariablemente seguían a los mismos, hacían que si bien Halsted seguía produciendo intelectualmente, faltaba a su trabajo en el JHH por largos períodos que algunas veces se extendieron de mayo a octubre.
Durante sus ausencias al hospital era suplantado en sus funciones por el Dr. Finney.
Las autoridades se preocupaban por estas largas ausencias y le enviaron numerosas cartas con advertencias de distinto tenor. Halsted casi nunca las dio por recibidas, ni las obedeció.
Pero aún cuando estaba en Baltimore, en los períodos en que tenía mucho trabajo entre manos, sus visitas al JHH eran tan esporádicas que a veces pasabamás de una semana sin concurrir a él. Prefería trabajar en la tranquila privacidad de la biblioteca de su casa donde estaba mejor resguardado de interrupciones.
Fue pionero en cirugías de hernias inguinales, de cálculos biliares y de cáncer de mama.
En 1886 fue invitado por William H. Welch a Baltimore para trabajar en investigación en el recién creado laboratorio de patología. Allí perfeccionó la sutura intestinal, investigó sobre la curación de heridas e hizo estudios quirúrgicos sobre tiroides en animales. 
En 1890 fue nombrado primer Cirujano Jefe del recién inaugurado hospital de la Universidad John Hopkins y, en 1892, fue nombrado primer profesor de Cirugía de la escuela de medicina, figurando, así como uno de los cuatro profesores fundadores, con William Osler, William Welch y Howard Kelly.
Su sala de operaciones fue escenario de grandes cirugías y del desarrollo de nuevas técnicas, con resultados perfectos que sorprendían a sus alumnos. Se le reconoce haber iniciado el primer programa de entrenamiento estructurado en cirugía, que duraba 6 años, después de cumplir con el internado y con 2 años como cirujano de planta. Entrenó a varios médicos que fueron famosos cirujanos, como Harvey Cushing o Walter Dandy, iniciadores de la neurocirugía, o Hugh Young, pionero de la urología. Su apoyo fue determinante en la creación de los departamentos de ortopedia, otorrinolaringología, urología y radiología en Johns Hopkins.
Se cuenta que su ayudante en el quirófano, Carolina Hampton, sufría una dermatitis al utilizar los antisépticos antes de las cirugías. Halsted encargó a la empresa Goodyear –fabricante de neumáticos– hacerle unos guantes para protegerle la piel, que fueran tan finos como para permitirle realizar el trabajo manual. Así se creó el uso de guantes en los quirófanos y, con el tiempo, se reconoció su importancia en la asepsia.
De esta manera, casi anecdótica, a raíz de la necesidad de ayudar a alguien que padecía dermatitis, se pasó a proteger el campo estéril de las manos del cirujano y de las de sus ayudantes. Para completar la anécdota: en 1890 Halsted y Caroline Hampton se casaron.
Su teoría halstediana ha tenido gran influencia en la forma de entender y tratar el cáncer. Según su concepción, propugnó la cirugía en bloque de los tejidos y órganos afectados por tumores, junto con las vías y áreas linfáticas con el propósito de extirpar en forma radical el cáncer antes de que pudiera alcanzar otros sistemas. Llevó esta práctica a cabo sobre todo en la mastectomía radical, a la que, en su honor, se le dio su nombre.
En la actualidad su teoría se considera superada, también debido a los avances no solo en el campo de la cirugía, sino en el del diagnóstico, que es mucho más preciso por la disponibilidad moderna de múltiples pruebas radiológicas y de imágenes, de biopsias y pruebas de laboratorio patológico, así como de las opciones de tratamientos oncológicos con fármacos. Sin embargo, su teoría se sigue aplicando y considerando con relativa flexibilidad de acuerdo al tipo de tumor y a su situación particular, así como al paciente en general.
Si bien Halsted era agnóstico, solía citar con humildad la famosa frase de Ambroise Paré, cirujano francés del siglo XVI: “Dios lo curó, yo sólo ayudé”. Con su ejemplo en sala de operaciones fue un maestro superlativo y los jóvenes que se entrenaron con él resultaron todos exitosos cirujanos.
En 1922 Halsted todavía ocupaba todos sus cargos en el JHH y en la escuela de medicina. 
En 1919 había sido colecistectomizado por una litiasis vesicular sintomática y tuvo una fístula biliar externa postoperatoria prolongada. A fines de agosto de 1922 estando en High Hampton hizo una colangitis aguda grave por una litiasis coledociana. Llegó al JHH muy grave, pero pudo ser operado. El postoperatorio inicialmente fue alentador, pero luego tuvo tres complicaciones (hemorragia digestiva, neumonía y posiblemente pancreatitis aguda) que el 7 de septiembre de 1922 pocos días antes de cumplir 70 años lo llevaron a la muerte.
Halsted y su esposa Caroline Hampton tenían una casa de montaña en Carolina del Norte, donde solían ir a descansar y donde Halsted disfrutaba de su afición por la astronomía y por la grandeza del universo. No tuvieron hijos.


* Marco Villanueva-Meyer, MD - Revista Galenus
* LA “ENFERMEDAD” DEL DR. HALSTED - Dr. Francisco A. Crestanello - Julio de 2009 - Academia Nacional de Medicina del Uruguay